Entre las muchas cosas buenas y malas que nos ha traído la pandemia es que nos ha impulsado a una transformación digital en nuestras relaciones interpersonales.

Tanto en el trabajo como en nuestros hogares, la digitalización y la virtualización con todos sus derivados (sincronismo, asincronismo, modalidades híbridas, etc.), hemos experimentado cambios significativos: se han simplificado procesos (trabajo, producción, compra, venta, información, entretenimiento, educación y relacionamiento), siendo la comunicación virtual una forma constante de contacto con el resto del mundo.
Si bien años atrás nos quejábamos de la impertinencia del beeper, hoy nos invade el sonido de los mensajes y las llamadas que provienen del celular a cualquier hora del día o de la noche, 7 días a la semana.
Si antes observábamos con sorpresa como se perdía el valor de la palabra cuando requeríamos del correo de un compañero que estaba sentado a nuestro lado para dejar constancia de lo que habíamos conversado; hoy no nos extraña que, de un cuarto al otro, ya no se pasen la voz sino se “mensajeen” para decir que tienen hambre y se pregunten qué van a almorzar.
Cuando al inicio de esta vorágine digital en los 80´s anhelábamos el color y la comunicación mediatizada, viendo la cara del otro (videollamadas), hoy a pesar de contar con esos recursos, preferimos mensajes de texto llenos de emoticones.
La nueva normalidad a la que muchos autores hacen referencia está ligada al cambio constante y a la adaptabilidad de un nuevo relacionamiento donde la comunicación juega un papel fundamental.
Los netizen de los 90’s (ciudadanos de la web) son ahora los digital workers 24/7
Este neotrabajador es una persona que debe estar conectada a las redes sin posibilidad desconectarse.
Por ello, desde las áreas de RRHH es importante y urgente rescatar el valor de las personas como el eje central de nuestra sociedad, a fin de brindarle a cada uno el espacio y el tiempo que les permita desarrollarse y expandir sus propias cualidades y habilidades en sus diferentes ámbitos (laboral, social, familiar y personal) de manera de trabajar con personas equilibradas psico y socialmente.
En ese sentido, me voy a permitir sugerir algunas ideas que puedan ser tomadas en cuenta desde RRHH para el trabajo con los digital workers 24/7:
- la comunicación tiene como primer propósito tratar de entendernos. Por ello, conocer quién es nuestro interlocutor es indispensable para entablar una relación de cualquier naturaleza. Esto debe aplicarse, en primer lugar, para diferenciar la comunicación de la información y en segundo lugar para comprender que la confianza es indispensable para asegurar que el mensaje enviado o recibido sea veraz.
Capacite a su personal para comprender la importancia del buen uso de los recursos digitales y el valor de una comunicación eficaz, eficiente y oportuna.
- La ética y la moral no están fuera del mundo virtual. Por el contrario. Debemos ser más exigentes de su cumplimiento y aplicación en todas las actividades que desarrolle la empresa. Hay una valoración y reconocimiento interno que tal vez no tenga un diploma, pero que los trabajadores valoran y a la vez difunden.
- Si bien las reuniones digitales son ahora indispensables, la “reunionistis” y las conexiones sin límites agotan. No se están respetando los tiempos (la hora de convocatoria, la duración de las intervenciones, la duración total de la reunión), so pretexto que estamos trabajando y pensando en cumplimiento de los objetivos todo el tiempo. Trate de emplear en sus reuniones protocolos claramente establecidos.
- El trabajo, la educación y el entretenimiento de toda la familia, han invadido los hogares y separar los tiempos y espacios de cada actividad y de cada uno, se hace cada vez más difícil. Trate de contemplar estas variables y condiciones cuando exija el teletrabajo.
- La conectividad, problemática en sí misma, se hace más dificultosa cuando varios miembros de la familia deben estar enganchados a la red simultáneamente. Brinde a sus trabajadores el soporte y la capacitación adecuada para que pueda organizarse.
- Las buenas maneras no están excluidas de las comunicaciones virtuales. Genere un protocolo interno que pueda ser aplicado en sus normas de teletrabajo.
- La asertividad se hace más que nunca necesaria. Promueva su aplicación.
- Reconocer que hay un ser humano al otro lado del medio, plataforma o aplicativo que utilicemos, nos debe hacer pensar que las percepciones o la libre interpretación de lo que escribimos también es posible y que por la misma razón debemos ser muy cautos.
- La seguridad de lo que colocamos en algún mensaje será siempre relativa. Cuidado con lo que deje escrito o grabado. La imagen y la reputación están en juego.
- Cada medio, plataforma y app tiene sus propias características de usos, costumbres y limitaciones. Haga una revisión previa para evitar inconvenientes y capacite a sus equipos.
- Mantenga una actitud positiva, abierta, propositiva y evite juzgar a priori. Todos tenemos derecho a pensar diferente. Desde RRHH fomente el respecto y la tolerancia.
Las habilidades socioemocionales remotas (HASER) para dirigir, realizar trabajo colaborativo a distancia y tomar decisiones en base a big data, son indispensables en la formación de los nuevos líderes digitales.
Los digital workers 24/7 deben ser cuidados y respetados por las unidades de RRHH de las empresas para ofrecerles las condiciones adecuadas de desarrollo. El centro de nuestra atención debe seguir siendo el ser humano.
Si bien los tiempos de cambio son para todos, la empresa debe promover en sus miembros, un espacio de integración y soporte. De ellos depende que se logren los objetivos. Los digital workers 24/7 son los verdaderos protagonistas.
Santiago Carpio.
DOCTOR EN COMUNICACIONES de la Universidad Autónoma de Barcelona. Consultor – especialista en estrategias de comunicación, habilidades socioemocionales y producción audiovisual. Expositor y promotor del storytelling para la educación y el marketing. Docente PUCP, CENTRUM. Profesor Referente U. Continental. Docente UPN. Director de Proyectos e Innovación Educativa, Escuela Superior Toulouse Lautrec. Ex Presidente del Comité de Ética de la Sociedad Nacional de Radio y Televisión. Ex DIRCOM de la Oficina General de Comunicaciones del MINEDU.


Efectivamente el estar casi conectados 24 horas a excepción de las que dormimos es casi una práctica que ya casi se ha normalizado en las empresas. Que te escriban un fin de semana y quieran una respuesta ese mismo día ya parece cosa rutinaria y es por ahí donde Capital Humano debe ingresar. Hasta hace 6 meses se veía bien que una persona contestara correos ó mandara cuadros a altas horas de la noche ó fin de semana. Ahora es una práctica no permita en la organización, salvo caso muy específico como un cierre de ventas ó uno contable donde se necesite números con alguna urgencia y obvio sólo calza para los SIM de la empresa ó los financieros en ese momento nada más. Se ha puesto en práctica que cuando quieres escribir un correo se te alerta de que si no es necesario puedes esperar hasta el próximo día útil 8 am donde el colaborador que lo recibe apreciara que hayas respetado sus tiempos en familia. Me parece y concuerdo con Manuel y Romina que los colaboradores apreciamos estos temas de dividir de vida familiar y laboral lo que potencia después el sentido de pertenencia y forma colaboradores potencialmente estables en ambas partes de su vida
Efectivamente la digitalidad en nuestras comunicaciones es algo que se ha hecho práctica obligada con mayor razón dada la coyuntura por pandemia. Las formas de trabajo como las conocíamos y aplicábamos dieron un giro y ahora luego de casi 2 años de aplicarse en muchas empresas es importante establecer protocolos sobre todo pensando en el colaborador, que como bien menciona Santiago, debe ser el eje y centro de nuestra atención. Es muy fácil perder el norte, si antes teníamos divididos nuestros espacios físicos de trabajo y personal-familiar y eso de alguna manera ayudaba a controlar nuestros tiempos y dedicación a cada ámbito, el trabajo digital si no es bien controlado o guiado puede hacer perder la brújula de lo saludable, por lo que coincido con que es muy importante desde Recursos Humanos capacitar al personal en el buen uso de los recursos informáticos y en el valor de una comunicación sobre todo oportuna, haciendo incidencia en el respeto de los tiempos, lo que definitivamente será bien valorado por los colaboradores y de paso por sus familias.