Entre el 14 y 16 de este mes se realizó en Lima el XIII Congreso Internacional de FELAIBE (Federación Latinoamericana de Instituciones de Bioética). Este evento fue organizado en alianza con la Universidad de Lima y contó con la participación de ponentes nacionales y extranjeros. La modalidad fue virtual, debido al contexto en que nos hallamos.
Muchos se preguntarán ¿qué es la Bioética?. La Bioética en un diálogo interdisciplinario entre la ética como disciplina filosófica y el resto de especialidades, como la medicina, el derecho, la psicología, la biología molecular, la genética, la ecología y demás áreas que se relacionan con las condiciones de la vida humana en el planeta y otras formas de vida como animal y vegetal.
En otros países de la región, la Bioética se encuentra muy avanzada con respecto a nosotros; por ejemplo, Argentina, Brasil y Chile. Y en el mundo existe toda una oleada desde hace más de 50 años, cuando se acuñó el término gracias al galeno estadounidense Van Raenseler Potter, quien buscó un puente entre dos culturas fraccionadas por el mundo moderno: la científica y la humanística. Por eso es muy importante que este congreso se haya realizado en Lima. De impecable organización, a cargo del Abgdo. Magister Ronald Cárdenas Krenz, especialista en temas de Derecho y Bioderecho, se logró colmar la expectativa de los más de 1000 inscritos on line. Se abordaron temas de impactante actualidad como el comienzo y fin de la vida humana (y sus dilemas), la reproducción asistida e inteligencia artificial. Todos estaban llamados a participar, pero finalmente, las ponencias seleccionadas fueron elegidas por un Comité Científico anexado al Comité Organizador.
Cabe mencionar el respaldo del Decano de la Facultad de Derecho, Doctor Germán Ramírez Gastón-Ballón por su apoyo al mismo. El anterior congreso fue en Costa Rica y allí se decidió que la próxima sede sería Lima. Este evento tiene lugar cada dos años y el próximo se llevará a cabo en México. El actual presidente de FELAIBE, el puertorriqueño José Ferrer, tuvo palabras elogiosas para la organización en nuestra ciudad.
En el Perú ya tenemos corrientes bioéticas en marcha. Algunas Universidades otorgan Maestrías en esta especialidad y existen promociones de egresados y graduados. Pero nunca hay que olvidar que la Bioética posee una fuerte base filosófica que deber ser apuntalada, pues los debates requieren argumentaciones y consensos con urgencia. El verdadero bioeticista requiere de una sólida formación filosófica para así darle cara a los grandes asuntos que este quehacer interdisciplinario exige.
Nuestro país ha visto nacer varias asociaciones de Bioética desde el año 1991, cuando el Colegio Médico del Perú tomó la iniciativa de ingresar en este campo. Algunas se encuentran inactivas, pero han comenzado a surgir otras con fuerza. El gran objetivo es la formación de un Comité Nacional de Bioética que asuma y oriente los casos que le competen. Este sería parte del MINSA y dependería de la PCM.
Una de estas iniciativas es la recién formada Red Peruana de Bioética Personalista (RPBP), que ya cuenta con catorce miembros, quienes se reúnen mensualmente para debatir temas de actualidad. Su presidente, el Dr. Alejandro Langberg La Rosa y los integrantes que la conforman se rigen por los principios de la Bioética Personalista ampliamente difundida por Elio Sgreccia. Esta línea también se inspira en las doctrinas de filósofos que han contribuido a la formación del Personalismo: Kant, Buber, Jaspers, Marcel, Scheler, entre otros. La lista no es nada corta.
Por otro lado, ha surgido la denominada Bioética Principialista, inspirada en la Bioética Clínica y cuyos principios fueron esbozados por los estadounidenses Beuchamp y Childress. Estos principios son los de Beneficencia, No-Maleficencia, Autonomía y Equidad y Justicia. Está representada en el Perú por la Asociación Peruana de Bioética dirigida por el Dr. Alfredo Benavides.
Conocer estos pormenores resulta importante, ya que ello nos da una cabal idea de la magnitud del encuentro celebrado en Lima. Tanto FELAIBE como FIBIT (de corte primordialmente personalista) son agrupaciones que trabajan de modo firme por concientizar a la ciudadanía sobre la importancia del estudio de la Bioética y el Bioderecho, adonde al fin y al cabo derivarán todas las decisiones en la materia.
Debemos procurar que la mayor parte de personas se comprometan con estos problemas e indaguen antes de tomar decisiones concernientes a la vida. Hoy en día, se protege hasta la de los animales, nuestros hermanos menores. No es adecuado usar el término ética en este caso, ya que es una dimensión potencialmente humana, pero sí es pertinente hablar de ella a partir del trato que todos los seres merecen.
Los debates bioéticos están encaminados a reorientar las leyes. Pero es lastimoso saber de muchas que se han promulgado sin previa discusión. También se ha sentado jurisprudencia sobre casos en los que la polémica técnica y especializada ni siquiera se ha producido. Es paradigmático el caso de la señorita Ana Estrada, quien solicita al Poder Judicial el “suicidio asistido”, pretendiendo hacerlo pasar por “eutanasia”.
No todo lo legal es moral y antes debió existir un intercambio de ideas. Y no fue así. Siempre es menester una aclaración terminológica que guíe al público hacia dónde estamos yendo y sobre qué estamos decidiendo. Esto no ocurre. Por eso, reuniones como la de FELAIBE son esenciales para aclarar brumas en torno de temas que salen a la palestra. ¿Y por qué no pensar en una Bioética futura o el futuro de la Bioética?
Miryam Patricia Falla Guirao
Licenciada en Filosofía por la Pontificia Universidad Católica del Perú. Doctora en Filosofía por la Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA). Exbecaria de Investigación del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) de la República Argentina en el área de Ética y Bioética. Docente Universitaria en pre y post-grado. Conferencista en universidades, colegios profesionales e instituciones jurídicas y de salud.


Buenos días. Y podría decirnos usted cuál es su opinión con respecto a los abusos del Estado y la coacción hacia la vacunación? Contraviene abiertamente la Declaración de Bioética y Derechos Humanos de la UNESCO y otras normas internacionales, las cuales tienen rango de ley.