El reciente proceso convocado por PROINVERSION para adjudicar un terminal portuario en Marcona muestra muchas sombras y obscurece la transparencia en las inversiones para la economía del país. Se hubiera esperado que las amargas lecciones de Odebrecht en Perú hubieran dado paso a una gestión pública más transparente y competitiva.
¿Qué ha pasado con PROINVERSIÓN, el puerto de Marcona y la empresa china JINZHAO?
En 2018, se formuló un “Plan Maestro” detallando las características de este puerto. En agosto 2023, este “Plan Maestro” fue dejado sin efecto (muy poco antes del inicio del proceso) y remplazado por un plan muy diferente, aparentemente hecho para favorecer a la empresa Terminal Portuario JINZHAO, que se prepara para explotar una mina de hierro muy cerca del futuro puerto.
De acuerdo con el plan inicial, el puerto sería usado en un 79% por el operador, el nuevo plan establece el operador lo usará hasta 97%. El primer plan preveía una inversión de USD 581 millones, sin embargo la declaratoria de interés solo ha contemplado 271 millones (310 millones de dólares menos), lo cual significa menos beneficios para el Estado Peruano.
El primer plan contemplaba la construcción de cinco muelles e infraestructura para almacenar diésel, mineral de cobre etc. El nuevo plan contempla solo tres muelles y espacio para almacenar hierro. En la práctica, se habría diseñado un puerto privado para uso de JINZHAO como si fuera uno público que beneficie la actividad económica de todo el sur del país.
La declaratoria de interés exigía que los postores debían contar con un patrimonio neto mínimo de USD 172 millones, más de USD 100 millones de lo solicitado en cualquier otro proyecto en el rubro, incluyendo los muelles norte y sur del puerto del Callao.
Además, se exigía acreditar experiencia en el manejo de 12 millones de toneladas métricas de carga anual, de los cuales 10 millones debían ser básicamente, minerales.
Resultado: el postor único fue JINZHAO, todas las exigencias conducían a JINZAO.
Este tema tiene que ver con declaraciones del colaborador eficaz Jaime Villanueva, quien implicó al expresidente de la Junta Nacional de Justicia, José Ávila, afirmando que cuando estuvo en el cargo hizo pedidos al ministro de justicia Félix Chero, para favorecer a la empresa china.
De otro lado, el gerente adjunto de JINZHAO es Carlos Lecaros Duran, hijo del expresidente del Poder Judicial José Luis Lecaros, quien formó parte de la comisión especial que nombró a los miembros de la JNJ, entre ellos Ávila.
PROINVERSIÓN y JINZHAO están chinos de risa, pero el proceso de adjudicación no ha quedado claro.
Luis Benavente.
Licenciado en Ciencias de la Comunicación y Magíster en Administración, graduado por la Universidad de Lima. Doctor Honoris Causa por la Universidad Nacional Hermilio Valdizán de Huánuco. Actualmente se desempeña como director ejecutivo de Vox Populi Consultoría y analista político en medios de comunicación nacionales e internacionales. En la Universidad de Lima ha sido director del Grupo de Opinión Pública (1997-2010) y director de imagen institucional (1994-2002). Ha sido docente del Máster en Gobernabilidad y Procesos Electorales de la Escuela Electoral del Jurado Nacional de Elecciones (2009-2018), del Máster en Comunicación Política e Institucional del Instituto Universitario Ortega y Gasset de Madrid (2007-2014), de la Facultad de Comunicación de la PUCP (2014-2015) y de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Lima (1980-2012). También ha sido presidente de la Asociación Peruana de Facultades de Comunicación Social y miembro del Comité Ejecutivo de la Asociación Latinoamericana de Ciencia Política.


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