Es fundamental reconocer que la IA probablemente reemplazará algunos trabajos y tareas que involucran actividades repetitivas y predecibles, como la manufactura, la entrada de datos y el servicio al cliente. Sin embargo, es importante señalar que esto no significa necesariamente que estos trabajos desaparecerán por completo. Más bien, pueden evolucionar para requerir habilidades más avanzadas, como la resolución de problemas, el pensamiento crítico y la inteligencia emocional.
De hecho, un informe del Instituto Global McKinsey estima que para 2030, hasta 800 millones de puestos de trabajo podrían desaparecer en todo el mundo debido a la automatización. Sin embargo, el mismo informe sugiere que la IA podría crear 20 millones de nuevos puestos de trabajo.
“Algunas de las tendencias a largo plazo que vimos acelerarse durante la pandemia persistirán, incluidas la búsqueda de una mayor flexibilidad en el trabajo, un mayor control de los empleados sobre la evolución de sus carreras y un mayor significado y conectividad en sus empleos y lugares de trabajo”. https://www.mckinsey.com/featured-insights/destacados/ia-generativa-como-afectara-a-los-empleos-y-flujos-de-trabajo-del-futuro/es
Entonces, ¿cómo podemos adaptarnos a este panorama cambiante? El mismo informe señala que “la IA generativa y otras tendencias recientes que afectan al mercado laboral apuntan a la importancia de mejorar las competencias, al reciclaje laboral y la capacitación para empoderar a la mano de obra global”.
Por ello, es fundamental centrarnos en el desarrollo de habilidades que la IA no puede replicar, como la inteligencia emocional, las habilidades socioemocionales o blandas, la creatividad, así como el pensamiento crítico. Estas habilidades se están volviendo cada vez más valiosas en el mercado laboral y ayudarán a las personas a destacar en un mundo en el que la IA se está volviendo más relevante.
En segundo lugar, las empresas deben invertir en programas de capacitación y desarrollo para ayudar a sus empleados a adaptarse a las nuevas tecnologías. Esto podría implicar brindar oportunidades a los empleados para que aprendan sobre la IA y cómo pueden mejorar su trabajo.
En tercer lugar, corresponde a las empresas y a los profesionales en general, tomar con mayor preocupación y responsabilidad el desarrollo de sus habilidades socioemocionales de manera que su comunicación y sus relaciones interpersonales sean efectivas, eficientes, eficaces con los componentes emocionales y asertivos, que corresponda a cada caso, situación o persona.
En cuarto lugar, las empresas deben aprovechar el potencial de la IA para crear nuevas oportunidades de crecimiento e innovación. Por ejemplo, la IA puede utilizarse para analizar datos y detectar tendencias que de otro modo podrían pasar desapercibidas, lo que permitirá a las empresas tomar decisiones más informadas y acertadas.
Por último, si consideramos a la comunicación y sus diferentes formas, como el engranaje ideal en la cadena de producción y la cadena de valor, debemos contemplar cómo la inteligencia artificial está mejorando la eficiencia en la comunicación empresarial.
Por ejemplo, la IA permite la automatización de tareas repetitivas, como respuestas a preguntas frecuentes a través de chatbots, lo que agiliza la interacción con clientes y empleados. Además, al analizar grandes volúmenes de datos, la IA puede identificar patrones y tendencias en la comunicación, proporcionando información valiosa para la toma de decisiones empresariales. Asimismo, la personalización de mensajes y la optimización de procesos de comunicación son posibles gracias a la IA, lo que mejora la experiencia del cliente y aumenta la eficiencia en la comunicación interna y externa de las empresas.
Sin embargo, no hay que descuidar también lo que, en muchos casos, busca el cliente e incluso el colaborador en cualquier empresa, como es un contacto personalizado, con cara, voz y forma humana que lo atienda y escuche; una variable que las empresas no deben descuidar nunca.
Lo bueno, al menos hasta hoy, es que la interacción humana sigue siendo irremplazable y aunque un muñeco o un robot puedan parecerse a una persona; el ánima y el espíritu que cada uno lleva desde que nacemos hasta que morimos, más allá de nuestras creencias, nos da la esa sensación de vida, de lucha, de esperanza, de resiliencia que nos hace humanos.
Santiago Carpio.DOCTOR EN COMUNICACIONES de la Universidad Autónoma de Barcelona. Consultor – especialista en estrategias de comunicación, habilidades socioemocionales y producción audiovisual. Expositor y promotor del storytelling para la educación y el marketing. Docente PUCP, CENTRUM. Profesor Referente U. Continental. Docente UPN. Director de Proyectos e Innovación Educativa, Escuela Superior Toulouse Lautrec. Ex Presidente del Comité de Ética de la Sociedad Nacional de Radio y Televisión. Ex DIRCOM de la Oficina General de Comunicaciones del MINEDU.


El presente artículo me ha motivado a revisar también el resumen ejecutivo «Un futuro que funciona: automatización, empleo y productividad» del Instituto Global McKinsey (IGM, 2017). Hace siete años, antes del lanzamiento inicial de ChatGPT (Noviembre de 2022), este centro de investigación advertía el impacto de la IA en el mercado laboral por los avances en robótica, inteligencia artificial y aprendizaje automático.
Incluso hace más de medio siglo, Lyndon B. Johnson, presidente de los EE.UU., estableció una comisión para estudiar el tema en referencia, la cual generó muchos cuestionamientos que hoy se vuelven a repetir. Sin embargo, más que un problema deberíamos verlo como una oportunidad de crecimiento profesional.
Retomando el artículo de Santiago, me gustaría detenerme en cómo la IA está mejorando la eficiencia en la comunicación empresarial, y formular unas preguntas ¿Cuántos de los comunicadores/as sociales estamos incorporando la IA para una eficiente gestión de la comunicación corporativa? ¿Cuántos de los gerentes vienen implementando políticas para la incorporación de la IA en la organización? ¿Cuántas de las empresas son conscientes de la necesitad de incorporar en su equipo de trabajo el talento de comunicadores/as sociales con experiencia en el uso de la IA?
Como refiere el informe del IGM, los líderes del sector público, empresarial y los empleados [profesionales y técnicos] no deben esperar para actuar. Existen experiencias, herramientas y los medios para estar preparados/as.
En mi opinión, la inteligencia artificial no podrá reemplazar a los humanos. Si bien esta permite automatizar procesos, mejorar la productividad y generar eficiencias en las organizaciones, las habilidades humanas no pueden ser replicadas. A modo de ejemplo, en trabajos vinculados a atención a clientes, si bien las personas desean una experiencia que resuelva rápidamente sus inquietudes o problemas, también hay muchas que requieren un trato personalizado, sentirse escuchadas y comprendidas, sobretodo en momentos de desesperación. Ante situaciones de este tipo un chatbot podría generar el efecto contrario, ya que no puede brindar una conexión emocional.
Conforme la IA vaya avanzando, es probable que muchos puestos desaparezcan. Será crucial que las empresas diseñen planes de acción para hacer frente a esta situación, de modo que los colaboradores afectados puedan contar con oportunidades para reinsertarse laboralmente, como también desarrollen aquellas habilidades que se demandan en el mercado.
También los profesionales, independientemente de su campo de especialización, deben buscar capacitarse para estar a la vanguardia de las nuevas tendencias y tecnologías, y utilizar la IA para mejorar su rendimiento laboral. En concreto los comunicadores tendremos que familiarizarnos con nuevas herramientas tecnológicas que nos ayuden a atender labores rutinarias para enfocarnos en propuestas creativas e innovadoras que no puedan ser atendidas por la IA.
Pero no solo ello: el sistema educativo y el ámbito laboral también tendrán que adaptarse para que esta y las nuevas generaciones estén debidamente preparadas para este nuevo contexto que no deja de evolucionar. Buscar complementar la capacidad humana con las posibilidades brindadas por la IA será la clave en este nuevo entorno.
Con el avance de la tecnología, las personas requieren adquirir habilidades digitales con celeridad, para que puedan adaptarse a las nuevas tendencias. Coincido plenamente en que la IA no reemplazará los trabajos, pero sí algunas funciones automatizadas. De allí que depende de nosotros como profesionales incursionar en estos ámbitos para desarrollar las capacidades necesarias que nos permitan hacer el mejor uso de esta herramienta para el beneficio de nuestro crecimiento profesional.
Hay que tener en cuenta que el avance de la IA puede ser una oportunidad para reinventar o innovar tu trabajo. Hoy en día, el 75% de las empresas tiene dificultades para hallar perfiles tecnológicos, según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Eso implica que hay una elevada demanda para los profesionales que desean incursionar en este campo.
Sin embargo, mientras eso ocurre, las empresas necesitan capacitar a su personal, brindarle las facilidades para que se adapten a las nuevas tendencias. Esta inversión en el desarrollo de talento interno no solo beneficia a los empleados al permitirles mantenerse relevantes en un mercado laboral cambiante, sino que también beneficia a las empresas al garantizar que tengan los recursos humanos capacitados para aprovechar las nuevas tecnologías y mantenerse competitivas. Entendamos que la IA es un pilar fundamental en el trabajo, vino para quedarse.
Sobre la inteligencia artificial, podría decir que tiene sus pros y sus contras en muchas ramas laborales. Principalmente, creo que como todo en el mundo va cambiando y evolucionando, la AI es parte de este cambio, al inicio puede ser visto como algo genial e importante, sin embargo, con el paso del tiempo se encuentran deficiencias o puntos de mejora.
Si bien la AI, puede ayudar en muchos ámbitos como, el análisis de datos y la automatización, esta no puede reemplazar, en términos de emociones o lo que son las habilidades blandas. La inteligencia artificial te puede hacer más simple algunos procesos, sin embargo, no puede ayudarte con la creatividad o con lo que sientes y/o quieres plasmar al 100%, tal vez te puede dar ideas, o chispazos de iniciativas, pero no va ser de forma personalizada.
Por otro lado, como la AI es una herramienta tecnológica y por tanto va evolucionando tiene algunas deficiencias y errores, como por ejemplo la privacidad, ya que al tener acceso a diferentes bases de datos esta puede llevar a la invasión de la privacidad e incluso al uso indebido de información personal. Toda innovación tecnológica es buena hasta un punto, pero nunca podría reemplazar a los humanos, lo que sí creo es que hay que aprovechar de manera correcta esta nueva tecnología, tanto en las empresas o en tu día a día, y como dirían por ahí “Si no puedes con el enemigo, únete a él”.
Si bien es cierto que la IA es la teoría y desarrollo de sistemas informáticos capaces de realizar tareas que normalmente requieren inteligencia humana, como la percepción visual, el reconocimiento del habla, la toma de decisiones y la traducción entre idiomas.
Mencionar que el principal reto de la IA para reemplazar al humano se encuentra en la inteligencia emocional y la capacidad de crear soluciones novedosas ante situaciones impredecibles. Pienso que en la IA se puede sacar bastante provecho y también es un peligro para la sociedad si no se logra controlar.
El mundo avanza y las empresas deben avanzar y adaptarse a las nuevas tendencias. Es crucial aprovechar las oportunidades que la Inteligencia Artificial nos brinda a los seres humanos y a las empresas.
Como comunicadores sabemos lo importante que es conocer a tu público objetivo, lo crucial que es saber contar historias utilizando el mensaje correcto, siendo empáticos y reflejar emociones en nuestra comunicación y esta no es aún una capacidad de la IA. La tecnología siempre será solo una herramienta y depende de nosotros emplearla de manera responsable e inteligente.
Considero que la IA no reemplazará a los seres humanos, todo lo contrario, permitirá poder dejar de lado tareas más operativas o rutinarias que puede hacer una herramienta de inteligencia artificial, para enfocarnos en acciones más estratégicas que generen excelentes resultados. La IA es una aliada en el día a día.
Es innegable que la IA ha llegado para quedarse y estoy convencida de que con el tiempo se perfeccionará aún más. Incluso en la actualidad, existen IA que pueden crear personajes con características y lenguajes automatizados, e incluso pueden gestionar un emprendimiento desde cero. Es crucial adaptarnos y complementarnos con estas nuevas tecnologías. Esto debido a que, en el mundo actual, el ser humano aún depende de las interacciones humanas. Por lo tanto, es prioritario desarrollar habilidades que la tecnología no puede replicar, como la inteligencia emocional y la creatividad.
Desde mi perspectiva, considero que es importante ver a la AI como una alternativa antes que una amenaza. Si bien hay múltiples carreras que podrán ir siendo desplazadas para hacerlas más autosuficientes, eficientes e incluso seguras (como los volquetes autonomos en minería), esto permitirá diversificar las múltiples posibilidades profesionales.
Cabe mencionar que las AI tienen un alcance bastante amplio en la construcción de formatos generativos a través de distinta información y una base pregunta respuesta; sin embargo, pienso que pueden ser limitadas… En algunos casos.
Aún la co-construcción, la empatía y el conectar no se puede reemplazar, es importante ver a la AI como un aliado estratégico que nos permita facilitar nuestra labor.
Considero que la IA no viene para reemplazarnos, sino para potencializar nuestras capacidades.
La IA puede realizar tareas repetitivas y tediosas de manera más eficiente y precisa que los humanos, liberando así a las personas para centrarse en trabajos más creativos y significativos. Además, la IA puede analizar grandes cantidades de datos en tiempo real, lo que permite tomar decisiones más informadas y precisas.
Además como mencionaron en la lectura, la IA no tiene emociones ni prejuicios, lo que la convierte en una herramienta objetiva y neutral para tomar decisiones. Sin embargo, la IA nunca podrá reemplazar la empatía y la compasión que los seres humanos podemos brindar.
En resumen, la IA ofrece muchas oportunidades para mejorar la eficiencia y precisión de nuestros procesos. Sin embargo, es importante recordar que la IA no puede reemplazar por completo la toma de decisiones basadas en el juicio humano, ya que todavía se requiere de la capacidad humana para contextualizar, interpretar y tomar decisiones éticas y estratégicas.
Desde la perspectiva de mi carrera CTC , es crucial reconocer la importancia de desarrollar habilidades que la IA no puede replicar, como la inteligencia emocional, las habilidades socioemocionales, la creatividad y el pensamiento crítico. Estas habilidades se vuelven cada vez más valiosas en un entorno laboral donde la IA se está volviendo más prominente. Además, se enfatiza la necesidad de que las empresas inviertan en programas de capacitación y desarrollo para ayudar a sus empleados a adaptarse a las nuevas tecnologías, lo que resalta la importancia de la formación continua y la actualización de habilidades en este campo nuevo.
La importancia de la Inteligencia Artificial (IA) en el mercado laboral es innegable y está en constante aumento. La IA tiene el potencial de transformar radicalmente la forma en que trabajamos, mejorando la eficiencia, la productividad y la innovación en una amplia gama de industrias. Al automatizar tareas repetitivas y predecibles, la IA libera a los trabajadores humanos para centrarse en actividades que requieren habilidades más avanzadas, como la resolución de problemas, el pensamiento crítico y la creatividad.
Si bien es cierto que la IA puede reemplazar ciertos trabajos y tareas, es importante reconocer que no necesariamente significa que los humanos serán completamente sustituidos. En cambio, es probable que los roles laborales evolucionen para requerir habilidades complementarias a las que ofrece la IA, como la inteligencia emocional, la empatía y la capacidad de adaptación. La colaboración entre humanos y sistemas de IA también puede llevar a una mayor eficiencia y resultados más sólidos en un futuro.
El reconocimiento de la transformación laboral es crucial para comprender los cambios que se avecinan en el mundo del trabajo. Si bien la Inteligencia Artificial (IA) transformará numerosos empleos, especialmente aquellos con tareas repetitivas y predecibles, también generará nuevas oportunidades laborales. Por lo tanto, resulta fundamental cultivar habilidades que la IA no puede replicar, como la inteligencia emocional, el pensamiento crítico y la creatividad, para sobresalir en un entorno laboral donde la IA juega un papel dominante.
Además, las empresas deben invertir en programas de capacitación y desarrollo para ayudar a los empleados a adaptarse a estas nuevas tecnologías. Aunque la IA tiene el potencial de mejorar la eficiencia en la comunicación empresarial, es esencial no descuidar la interacción humana, ya que sigue siendo insustituible en muchas situaciones.
En pocas palabras, la IA está transformando el panorama laboral, lo que resalta la importancia de desarrollar habilidades humanas, realizar inversiones en capacitación y mantener un enfoque en la comunicación interpersonal en un mundo cada vez más digitalizado.
El artículo plantea de manera acertada el impacto potencial de la inteligencia artificial en el mercado laboral y destaca la importancia de la adaptabilidad y el desarrollo de habilidades para enfrentar los cambios. Se resalta que si bien la IA podría reemplazar ciertos trabajos, también crea nuevas oportunidades laborales, enfatizando la necesidad de mejorar competencias, reciclar habilidades y capacitar a la fuerza laboral global.
Se señala la importancia de enfocarse en habilidades únicas que la IA no puede replicar, como la inteligencia emocional, las habilidades blandas y el pensamiento crítico, para destacar en un entorno laboral dominado por la tecnología. Además, se destaca la necesidad de inversiones en programas de capacitación y el aprovechamiento de la IA para potenciar la innovación y la eficiencia empresarial.
Por otro lado, se subraya la esencia de la interacción humana como algo irremplazable en las relaciones empresariales, apuntando a la importancia de un contacto personalizado y humano, que va más allá de la eficiencia de la IA en la comunicación. Se reconoce que la humanidad, con su espiritualidad y emotividad, aporta una dimensión única que no puede ser replicada por la tecnología, resaltando la importancia de mantener este aspecto en el ámbito laboral y empresarial. En resumen, el artículo destaca la necesidad de un equilibrio entre la tecnología y la humanidad para enfrentar los desafíos y las oportunidades que plantea la inteligencia artificial en el mercado laboral.
La relevancia de la Inteligencia Artificial (IA) en el mercado laboral es indiscutible y sigue en aumento. La IA tiene el potencial de transformar profundamente la forma en que trabajamos, mejorando la eficiencia, la productividad y la innovación en una variedad de industrias. Al automatizar tareas repetitivas y predecibles, la IA permite que los trabajadores humanos se concentren en actividades que requieren habilidades más avanzadas, como la resolución de problemas, el pensamiento crítico y la creatividad.
Aunque la IA puede reemplazar ciertos trabajos y tareas, esto no significa necesariamente que los humanos serán completamente reemplazados. Es probable que los roles laborales evolucionen para demandar habilidades complementarias a las ofrecidas por la IA, como la inteligencia emocional, la empatía y la capacidad de adaptación. La colaboración entre humanos y sistemas de IA también puede resultar en una mayor eficiencia y mejores resultados en el futuro.
La inteligencia artificial (IA) está transformando el mercado laboral al automatizar tareas repetitivas y predecibles, sin embargo, también se prevé la creación de 20 millones de nuevos empleos, el artículo acierta en que se requerirán habilidades más avanzadas como la resolución de problemas, el pensamiento crítico y la inteligencia emocional. Para adaptarse a este cambio, es esencial que las personas y las empresas se centren en el desarrollo de competencias que la IA no puede replicar y en programas de capacitación y reciclaje laboral. Las empresas deben invertir en el desarrollo de habilidades socioemocionales de sus empleados y aprovechar el potencial de la IA para innovar y mejorar la toma de decisiones mediante el análisis de datos. Aunque la IA mejora la eficiencia en la comunicación empresarial, la interacción humana sigue siendo irremplazable, subrayando la importancia de mantener un contacto personalizado que ofrezca una experiencia humana y empática.
Es importante saber que la inteligencia artificial (IA) ofrece numerosos beneficios a los seres humanos, especialmente en términos de eficiencia y productividad. En el ámbito laboral, la IA puede ayudar liberando tiempo a los trabajadores para concentrarse en actividades que requieren creatividad, pensamiento crítico y habilidades interpersonales. Esto no solo mejora la eficiencia operativa de las empresas, sino que también permite a los empleados desarrollarse profesionalmente y centrarse en trabajos más gratificantes y desafiantes. Además, la IA puede proporcionar insights valiosos que ayudan a tomar decisiones más informadas y estratégicas en diversos sectores, desde la salud hasta las finanzas.
En el ámbito personal, la IA puede mejorar significativamente la calidad de vida. Por ejemplo, en la medicina, las tecnologías de IA pueden predecir enfermedades, personalizar tratamientos y apoyar a los médicos en el diagnóstico y la planificación del tratamiento, lo que conduce a mejores resultados para los pacientes. En la educación, la IA puede ofrecer aprendizaje personalizado, adaptándose al ritmo y estilo de aprendizaje de cada estudiante, lo que mejora la retención de conocimientos y el rendimiento académico. Además, las aplicaciones de IA en el hogar, como los asistentes virtuales, pueden simplificar tareas diarias, gestionar agendas y proporcionar entretenimiento personalizado, haciendo la vida cotidiana más cómoda y eficiente.
La inteligencia artificial (IA) está transformando el mercado laboral al automatizar tareas repetitivas y predecibles, también se prevé la creación de 20 millones de nuevos empleos, el artículo acierta en que se requerirán habilidades más avanzadas como la resolución de problemas, el pensamiento crítico y la inteligencia emocional. Para adaptarse a este cambio, es esencial que las personas y las empresas se centren en el desarrollo de competencias que la IA no puede replicar y en programas de capacitación y reciclaje laboral. Las empresas deben invertir en el desarrollo de habilidades socioemocionales de sus empleados y aprovechar el potencial de la IA para innovar y mejorar la toma de decisiones mediante el análisis de datos. Aunque la IA mejora la eficiencia en la comunicación empresarial, la interacción humana sigue siendo irremplazable, subrayando la importancia de mantener un contacto personalizado que ofrezca una experiencia humana y empática.
Es importante saber que la inteligencia artificial (IA) ofrece numerosos beneficios a los seres humanos, especialmente en términos de eficiencia y productividad. En el ámbito laboral, la IA puede ayudar liberando tiempo a los trabajadores para concentrarse en actividades que requieren creatividad, pensamiento crítico y habilidades interpersonales. Esto no solo mejora la eficiencia operativa de las empresas, sino que también permite a los empleados desarrollarse profesionalmente y centrarse en trabajos más gratificantes y desafiantes. Además, la IA puede proporcionar insights valiosos que ayudan a tomar decisiones más informadas y estratégicas en diversos sectores, desde la salud hasta las finanzas.
En el ámbito personal, la IA puede mejorar significativamente la calidad de vida. Por ejemplo, en la medicina, las tecnologías de IA pueden predecir enfermedades, personalizar tratamientos y apoyar a los médicos en el diagnóstico y la planificación del tratamiento, lo que conduce a mejores resultados para los pacientes. En la educación, la IA puede ofrecer aprendizaje personalizado, adaptándose al ritmo y estilo de aprendizaje de cada estudiante, lo que mejora la retención de conocimientos y el rendimiento académico. Además, las aplicaciones de IA en el hogar, como los asistentes virtuales, pueden simplificar tareas diarias, gestionar agendas y proporcionar entretenimiento personalizado, haciendo la vida cotidiana más cómoda y eficiente.
Estoy de acuerdo con los puntos planteados en el artículo sobre el impacto de la inteligencia artificial (IA) en el mercado laboral. Es evidente que la IA transformará muchos trabajos y tareas, especialmente aquellos que implican actividades repetitivas y predecibles. Sin embargo, en lugar de ver esto como una amenaza, deberíamos enfocarnos en cómo esta evolución puede abrir nuevas oportunidades y potenciar habilidades humanas que la IA no puede replicar.
La adaptación a este nuevo panorama requiere un enfoque proactivo en la mejora de competencias y en el desarrollo de habilidades críticas como la inteligencia emocional, el pensamiento crítico y la creatividad. Las empresas deben invertir en programas de capacitación que permitan a sus empleados no solo comprender y utilizar la IA, sino también sobresalir en áreas que requieren un toque humano. Además, la IA puede ser una herramienta poderosa para impulsar la innovación y la eficiencia, permitiendo a las empresas tomar decisiones más informadas y personalizar la experiencia del cliente. Sin embargo, es crucial mantener un equilibrio y no perder de vista la importancia del contacto humano, que sigue siendo esencial para una comunicación efectiva y para mantener la conexión emocional con clientes y empleados.
Se puede decir entonces, que la IA no significa el fin del trabajo tal como lo conocemos, sino una transformación hacia un nuevo panorama laboral. Adaptándonos al cambio, desarrollando las habilidades adecuadas y aprovechando el potencial de la IA, podemos crear un futuro donde tanto humanos como máquinas colaboren para un mejor desarrollo y bienestar social.
Por más desarrollada o potenciada que sea una red nuronal artificial o IA, esta no deja de ser, a mi criterio, una herramienta, que siempre, o es lo que pienso, el tiempo de mano de la evolución tecnológica lo dirá, tendrá, al igual que otra tecnologías, que tener quien la supervise, monitoree o en su defecto, la repare. Y es que por más perfecta que sea esta tecnología, no la salva de errores en su funcionamiento o actualizaciones que se tengan que supervisar, y si bien, podrá automatizar o simplificar muchas circunstancias de nuestra vida cotidiana, no es que lo hará o resolverá todo.
Como seres humanos, tenemos capacidades propias de nuestra especie, como ser empáticos con los que nos rodean y en situaciones con seres que no son de nuestra especie. En cuanto a resolución de conflictos, no somos los mejores, pero abordar un problema cotidiano, requiere mucho más que ceros y unos, un entendimiento de lo que sucede desde «varios puntos de vista» que no siempre resultan ser «lógicos», de ser así, seríamos autómatas en una sociedad que no siente y hace, en una sociedad que solo sigue instrucciones.