Si uno mira al mundo probablemente llegue a la conclusión que las mejores tragicomedias pueden ser vistas en el teatro de la vida sin costo alguno y cortesía de sus protagonistas. Eso acaba de ocurrir hace unos cuantos días con la decisión del jurado de la corte de Nueva York de encontrar culpable al expresidente Donald Trump de las 34 acusaciones formuladas por el fiscal. Derrota terrible y sin atenuantes para un hombre acostumbrado a hacer lo que le da la gana e insultar a todo el mundo comenzando con el actual Presidente de los Estados Unidos Biden , a quien despreciativamente llama “soñoliento Joe”.
¿Qué ha pasado y de dónde viene el escándalo? Donald Trump sin duda es un personaje muy especial. Hijo de un millonario de origen alemán y de madre escocesa, él se distingue por su imponente cabellera colorada, su andar arrogante, su habilidad para los negocios en los que superó a su padre con la construcción de la “Torre Trump” y además por un programa en la TV que lo llevó a ganar la presidencia de los Estados Unidos como candidato republicano.
Su gobierno como presidente de los Estados Unidos fue pasable en el sentido de no haber cometido errores garrafales y de mantener el predominio norteamericano en el escenario mundial. Destacó por su carácter nacionalista y su obsesión por retirarse de varios tratados suscritos por su predecesor Barack Obama. El más importante de ellos fue el pactado con Irán para impedir que fabrique bombas atómicas. Al salirse de ese tratado en realidad le dejó la cancha libre al régimen iraní para producir armas nucleares, lo que aparentemente no ha ocurrido hasta ahora. Esa decisión en mi opinión fue un error de Trump. Al final de su mandato y luego de haber perdido las elecciones por amplio margen, alentó abiertamente un golpe de Estado a través de la toma del Capitolio (sede del Congreso) por fanáticos seguidores suyos. Esa causa aún está pendiente.
Ahora en el caso del pago de US$ 160,000 a la actriz porno Stormy Daniels con quien tuvo relaciones sexuales que pretendió ocultar cuando ella amenazó con hacerlas públicas, el delito no está en el supuesto escándalo sino en haber disfrazado contablemente tal pago, lo que significó una maniobra fraudulenta conforme a las leyes de los Estados Unidos. Trump considera que detrás del juicio está la mano del presidente Biden y de sus seguidores en el Partido Demócrata. Sea lo que fuere, la decisión unánime de su culpabilidad por el jurado de Nueva York no parece haber desanimado a sus más entusiastas fieles, quienes ya han reunido un fondo electoral de US$ 34 millones, suma con la cual asegura su campaña hasta noviembre próximo.
En la actual situación se considera poco probable que el juez de Nueva York cuando dicte su condena de acuerdo al fallo del jurado, le prohíba ser candidato a la presidencia de los Estados Unidos, entre otras razones, porque Trump tiene prácticamente asegurada su nominación como candidato del Partíido Republicano. Dudo que el juez altere el proceso electoral en marcha ya que eso significaría truncar el desarrollo democrático de los Estados Unidos. Los enemigos de Trump en el Partido Demócrata y su propio rival Biden no desean ese desenlace, por el contrario quieren competir con él y derrotarlo en las urnas.
La gran pregunta reside en que qué medida el fallo del jurado y los antecedentes de Trump como persona de muy pocos escrúpulos, lo perjudicará ante los votantes norteamericanos. Su núcleo duro de partidarios votará por él en cualquier situación, la interrogante reside en la mayoría de electores independientes, si quieren a Trump con sus antecedentes o prefieren a Biden a pesar de su avanzada edad y a juicio de algunos su aparente senilidad. Eso lo veremos en los próximos meses.
Martín Belaunde Moreyra. Bachiller en Derecho y Abogado por la PUCP y Magíster en Derecho Civil y Comercial por la USMP. Abogado en ejercicio especializado en Derecho Minero e Hidrocarburos. Autor del libro “Derecho Minero y Concesión”. Ha sido Vice Decano, y Decano del Colegio de Abogados de Lima, y Presidente de la Junta de Decanos de los Colegios de Abogados del Perú y en el ámbito público: Embajador del Perú en Argentina y Congresista de la República del Perú en el período 2011-2016.


Solo habría que escuchar la declaración de Trump antes de los eventos del 6 de Enero para darse cuenta que nunca hubo incitación a la violencia, muy por el contrario, Trump pidió calma en sus reclamos lo que fue corroborado muchos meses después cuando salieron a la luz los vídeos de “la toma violenta” y se pudo ver que la policía abrió las puertas y la mayoría de gente ingreso pacíficamente, salvo muy pocos que hicieron algunos desmanes que fueron gente relacionada a grupos anti-Trump. Verdaderamente el artículo no se basa en la realidad de los acontecimientos ocurridos el 6 d Enero.