Columnas Peter Sanguineti

Punto de Inflexión

Es el titulo de un buen documental de Netflix, también aplicable a lo que debiera pasar en el Perú a partir del 2026. ¿Una utopía inalcanzable? Quizá no. Veamos.

Estamos en una encrucijada. No hay candidatos de fuste. Tampoco partidos con suficiente arraigo y popularidad. Todos ellos están desacreditados por mérito propio.

Sin embargo, en lo que parece un contrasentido, para el 2026 tendremos una multitud de candidatos y partidos admitidos en la carrera presidencial por un sistema electoral cuya actuación y ejecutoria es también parte del problema.

Hay una seria amenaza, no solo de no salir de esta trampa, sino de ahondar en ella. La presencia de un candidato desquiciado y con propuestas absolutamente demenciales que viene ocupando titulares, es una de ellas. También opciones extremistas, totalitarias y comunistas. Pero la campaña aún no empieza. El arrastre que por ahora exhibe este candidato y los que aún no salen, demuestra el nivel de hartazgo de los peruanos sobre su sistema político.

Aún falta ver una propuesta racional y coherente que capture la imaginación del elector. El votante peruano, así como es capaz de votar por opciones delirantes, también ha mostrado sabiduría y buen juicio a la hora de votar. Desafortunadamente se le ha engañado demasiadas veces y ahora desconfía de todo. Eso lo deben tomar en cuenta los que se preparen para el 2026.

¿Cómo salir de la trampa en que los peruanos nos hemos metido tras varios gobiernos fallidos? No podremos esperar salir de ella usando las mismas fórmulas de siempre. Desconozco igualmente si dentro de las reglas electorales impuestas, aún hay tiempo para que dentro de una coalición de partidos se pueda formar un equipo de gobierno diferente y visionario.

El formato clásico precisa que un buen candidato debe reunir todo aquello que lo haría bueno. Experiencia, carisma, caudillo con arrastre popular, ideas claras, todo ello con un fuerte partido político de respaldo.

En las actuales circunstancias eso es pedir peras al olmo. Exigirle “experiencia” a un candidato, es como pedirle que se haya curtido y contaminado por todo lo malo que ya conocemos. Por supuesto un candidato así, de formato antiguo, nos hablará con palabras bonitas, de esas que todos queremos escuchar, pero que ya sabemos son pura mentira, pura demagogia para ganar votos y aprovecharse del poder. Habrá que distinguir la paja del trigo. Quizá haya prospectos que han pasado por el sistema sin contaminarse y su experiencia les ha servido para reconocer aquello malo que hay que erradicar.

Estamos en un punto de inflexión. No todo será malo para quien asuma el 2026. Los precios de los minerales están en alza y ya tenemos proyectos de gran envergadura en marcha. Debemos aprovechar la excelente posición geoestratégica del Peru en un mundo que ahora mira al Pacífico.

En buena cuenta, si no contamos con un líder avasallador, una estrella fulgurante con el arrastre de un Milei o de un Bukele, debemos escoger de la baraja que nos queda a la mano. Ojalá encontremos un líder, hombre o mujer, honesto y capaz, de ideas claras y con energía suficiente para armar un equipo nuevo, con amor por el Perú. Un equipo que lo acompañe a gobernar, no contaminado por la corrupción existente y dispuesto a fajarse por el Perú. No estamos ahora para soluciones mesiánicas.

Debemos aprovechar el momento. Un equipo así liderado, tendría un objetivo principal y sano: Lograr que el Perú duplique su PBI en 10 años. Todos los demás objetivos se subordinarían a este principal. Hay que hablarle claro a los peruanos. Solo con el compromiso de toda la ciudadanía, o gran parte de ella, se podrá crecer a tasas altas. Los beneficios se verán conforme se vaya creciendo. La corrupción debe ser castigada severamente para lograr el compromiso de todos. Puede parecer una utopía, pero con un caudal de votos suficiente se podrá vencer la resistencia de todas las fuerzas negativas que tratarán de boicotearlo. Fuerzas que han penetrado el sistema judicial y Ministerio Publico, y todo el aparato gubernamental por intereses ideológicos, mezquinos y subalternos corrompiéndolo moral y materialmente. Aprovechemos ahora este Punto de Inflexión.

Peter Sanguineti
Gerente General en Brokergym Peru.
Graduado en la Universidad Nacional Agraria La Molina.

0 comments on “Punto de Inflexión

Deja un comentario

Discover more from Vox Populi Empresarial

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading