Con ocasión de la última APEC el líder chino Xi Jinping aludió a las similitudes que él veía entre los antiguos imperios Inca y chino.
Efectivamente, ambos tienen raíces milenarias y forman parte de las culturas más notables del mundo. Tiene razón Xi al señalar similitudes entre ambos imperios, como las semejanzas notables entre diferentes reliquias históricas como las máscaras de oro encontradas en ambos territorios.
Entre otras similitudes resulta que China, para lograr la inmensa expansión de su territorio, usó la táctica de dominar y someter al adversario sicológicamente en vez de por la fuerza de las armas, a las que acudieron en casos extremos. El emperador chino prefería primero seducir y atraer a sus adversarios que intentar derrotarlos por la fuerza. Prefería someterlos corrompiéndolos mediante el obsequio de lujosos carruajes, fastuosos festines, altos edificios, codiciados graneros y esclavos y cuando finalmente lo lograba, el emperador les mostraba su favor ofreciéndoles en su honor una recepción en la que personalmente les servía vino y comida exquisita.
Por su parte, los incas procedían de manera similar. Para ello usaban el engranaje de la reciprocidad. A los adversarios y vecinos que buscaba someter, primero los convocaba al Cusco, agasajándolos con regalos y comidas, pasando días enteros en medio de regocijos. Luego de lo cual el Inca estaba en condiciones de solicitar la colaboración de los curacas y grandes señores. Si este procedimiento o cultura de la reciprocidad no funcionaba, quedaba como última opción el uso del ejército y de las armas. Quizá esta costumbre sea el origen ancestral de la ominosa corrupción imperante hoy en día en nuestras altas esferas burocráticas.
Vemos pues, que Xi Jinping no está tan desubicado. La extraordinaria expansión del milenario imperio chino, lograda en mucho por la dominación sicológica del adversario, puede compararse a la formidable y rápida expansión del imperio Inca, que usó un método similar, llamado aquí de la reciprocidad y que sirvió para incorporar vastos territorios, al ganarse el favor de los señores y caciques de las diferentes etnias minimizando así (aunque no eliminando totalmente) las guerras de conquista conformando así en poco tiempo el Tahuantinsuyo.
Si bien los incas expandieron rápidamente su imperio, no lograron consolidar un sentido unitario, de integración como nación de los habitantes del Tahuantinsuyo. Les faltó tiempo. Los españoles les quemaron la película. Con la llegada de Pizarro ese proceso quedó trunco.
Otro elemento que nos asemeja a China es que, siendo herederos de culturas milenarias, ambos imperios, ya desaparecidos, devinieron en repúblicas, siendo ahora China una república moderna y más reciente fundada en 1949 mientras que la nuestra lo fue en 1821.
Entonces, a los Incas les faltó tiempo para generar un concepto colectivo de nación unitaria. Los españoles lo intentaron, pero al ser un virreinato basado en buena parte del inmenso territorio del Tahuantinsuyo, dependiente administrativamente de Europa, tuvieron que fraccionarlo para poder administrarlo.
Quiere decir, que a nosotros nos toca ahora completar la tarea del gran camino Inca de la nueva era.
Los peruanos de nuestro tiempo, con la ventaja de la tecnología actual, ya no tenemos la enorme dificultad que suponía gobernar tan extensos territorios. Hemos heredado un territorio rico en culturas milenarias, conquistado por los Incas y luego por los españoles. Debemos entender el proceso y continuarlo.
Necesitamos en consecuencia saber combinar un legado cultural enorme con una posición geoestratégica de importancia en el presente orden mundial, para reinstalar al Perú en el contexto mundial y convertirnos así en una sociedad moderna y desarrollada.
Nuestra habilidad debiera estar centrada ahora en afianzar nuestra unidad – a pesar de nuestra gran diversidad y justo por ello – para aprovechar nuestros recursos naturales y ventajas geográficas en beneficio de todos. Debemos ahora tomar conciencia de que nos resulta mucho más ventajoso estar juntos que separados. Ya lo demostraron los Incas antes. Necesitamos ahora completar lo que ellos en el incario y luego los españoles en el virreinato dejaron inconcluso y recuperar la senda del crecimiento.
Peter Sanguineti
Gerente General en Brokergym Peru.
Graduado en la Universidad Nacional Agraria La Molina.


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