Al celebrarse el Bicentenario de la Batalla de Ayacucho, ocurrido el 9 de diciembre de 1824, instituido como Día del Ejército del Perú, debemos señalar que el Ejército, como Institución Republicana, ha sido un incesante histórico en que ha predominado su compromiso con la obtención del bien común de la nación. Lo ha sido en cumplimiento de su misión constitucional, tanto en la guerra como en la paz.
En la guerra, en el conflicto con Colombia en 1911, con tropas del batallón de infantería No 9, que sumaban 360 hombres, al mando del teniente coronel Oscar R. Benavides, desplazándose de la costa a la selva por Cajamarca-Chachapoyas-Moyobamba- Balsapuerto, haciendo frente a un sistema defensivo de trincheras, minas y otros obstáculos naturales como la fuerte correntada, y mediante una maniobra de fijación y desembarco de tropa por los flancos, alcanzar la victoria. En el conflicto con Colombia en 1932, en la que no obstante la ventaja inicial militar peruana, luego de siete meses de arreglos diplomáticos, ante un enemigo ya superior en armas y hombres, recurrir a la guerra en pequeño, para mediante emboscadas, empleo de minas y ataques sorpresivos obtener victorias tácticas en Calderón, Puca Urco y Yabuyanos. En el conflicto con Ecuador de 1941, conseguir una nueva victoria porque hubo estrategas inteligentes que dejaron en el olvido el clásico espíritu defensivo francés, y optaron por ser ofensivos, y por eso vivimos orgullos de los resultados obtenidos en Zarumilla y el Nor Oriente. En 1965, se produce el conflicto con los seguidores ideológicos de China y Cuba, los del MIR, que preconizaban la doctrina “foquista”, realizando operaciones militares subversivas, que duraron cerca de 6 meses hasta alcanzar eliminar tal amenaza. En el conflicto con Ecuador de 1981, las operaciones helitransportadas realizadas, son un modelo de combate en esta parte de la América del Sur, sustentada en la calidad del general al mando, general Rafael Hoyos, los mandos medios, jefes de patrulla y pilotos de la Aviación del Ejército. En cuanto a la lucha contra subversiva en 1980, la reacción a la insurgencia fue lenta. No hubo una real comprensión de las dimensiones del nuevo conflicto. Se les llamaron “delincuentes” y “criminales comunes”. Hay tres etapas en la lucha contra el PCP- SL, conforme varían los presidentes de la república: una timorata con Belaunde; una que comenzó enérgica y terminó debilitada con García, y otra contundente y eficaz con Fujimori. Sin el sacrificio invalorable de 101 oficiales, 90 técnicos y sub oficiales y 867 de tropa del servicio militar no se hubiera conseguido la victoria contra el PCP-SL y MRTA. En el conflicto en el Cenepa, en 1995, las victorias obtenidas en Cueva de los Tayos, Falso Base Sur, y Toma de Tiwinza, comandadas y ejecutadas por los entonces coroneles Roberto Chiabra y Luis Alatrista y sus comandos, permitieron, se dieran las condiciones propicias para que se restableciera la paz. En la Operación “Chavín de Huantar”, tropas de elite, comandadas por el coronel José Williams, tras una rápida incursión a la Embajada del Japón, rescataron a los rehenes tomados por el MRTA, no sin antes lamentar las muerte de dos de sus integrante: el teniente coronel Juan Valer y del teniente Raúl Jiménez.
El apoyo a la paz y al desarrollo nacional es una gran tarea que cumple el Ejército en beneficio de nuestro país. Constituyen dichas acciones no militares: Misiones de Paz, Fronteras Vivas y Colonización, Frente a Desastres Naturales, Construcción de Carreteras, Apoyo a la Cartografía, a la Defensa Civil, Acción Cívica, y a la Antártida. En relación a la presencia del Ejército, en nuestro territorio, entre los pioneros militares, destacan los coroneles Maldonado, Portillo, la Combe (francés), Pereira, la Torre y Parrra y los alféreces Stinglich, Olivera y Coloma. Pedro Portillo, cuando se desempeñaba como Prefecto de Ayacucho, pensó en descubrir caminos que se enlazaran con el Oriente. La concepción geopolítica del coronel Portillo, sigue vigente, para el desarrollo de la selva central. En cuanto a las Misiones de Paz, el Perú, como parte de la comunidad internacional, formula lineamientos de política exterior que le permite estar presente y participar en el ámbito de las relaciones internacionales regionales y mundiales. Estos lineamientos incluyen niveles de interrelación que llegan hasta los Instituciones Armadas. Su contribución incluye la implementación de medidas de confianza, la conservación de la interoperabilidad, participación en operaciones multinacionales y de mantenimiento de la paz. Asimismo, contribuye a proyectar la imagen del Perú, mediante los cruceros de instrucción al extranjero y expediciones antárticas, entre otras. Nuestro país ha intervenido en ellas, desde 1958 al 2000, solo en el mantenimiento de la paz y seguridad (Peace Keeping), que requiere de la presencia de fuerzas militares en la zona de conflicto con el objetivo de garantizar la ayuda humanitaria. En relación a la Misión de Observadores Militares para Perú y Ecuador (MOMEP), fue creada el 10 de marzo de 1995, de conformidad a la Declaración de Itamarati, con el objeto de ser soporte de las negociaciones de paz entre Perú y Ecuador, así como apoyar y brindar asesoramiento técnico, jurídico y logístico, tanto en la demarcación como en el desminado. En relación a las fronteras vivas, mediante los programas de Asentamiento Rural Fronterizo, el Ejército adopto una política de poblamiento y desarrollo de puntos estratégicos de la frontera ubicada en la Selva, de manera de que también se beneficiaran de ello, las comunidades allí existentes. La construcción de carreteras, data de inicios del siglo XX, y a la fecha, siguen realizándose en todo el país. El Apoyo a la Cartografía Nacional, mediante el Instituto Geográfico Nacional, antes Instituto Geográfico Militar, gracias a la constante modernización de sus equipos y la capacitación permanente de su personal, ha participado directa e indirectamente sobre mapas, cartas y planos tanto para operaciones militares como en irrigaciones, carreteras, trabajos mineros, centrales hidroeléctricas, evaluación de desastres, etc. En coordinación con el Ministerio de Relaciones Exteriores, el IGN realizo el mapa del Perú a escala 1/000000, y por encargo del Ministerio de Educación sesenta mil mapas políticos con fines educativos. El Apoyo a Defensa Civil, se realiza de acuerdo con la Constitución, orientado a salvaguardar la vida, el patrimonio y el medio ambiente antes, durante y después de un desastre natural. El Ejército, tuvo una magnífica actuación en los desastres ocurridos en 1970 en el Callejón de Huaylas. Cuando ocurrió el desastre natural por efectos de la Corriente del Niño en 1998, unidades del Ejército se hicieron presentes en los lugares más afectados para proporcionar ayuda oportuna y necesaria a la población. En cuanto a la acción cívica, esta consiste en proporcionar los servicios sociales a los lugares menos favorecidos de la población, tales como atención médica, asesoría jurídica, campaña de vacunación y saneamiento, arborización, alfabetización, distribución de víveres, reparto de material educativo, etc. Estos logros en su conjunto contribuyen al accionar del gobierno por alcanzar el bienestar general de la población. El Apoyo a la Misión en la Antártida, se cumple de acuerdo al Tratado Antártico que se firmó en Washington, el 1 de diciembre de 1959, y entro en vigor el 23 de junio de 1961. En la actualidad, la Compañía de Operaciones Antárticas, es la Unidad Orgánica del Comando de Apoyo al Desarrollo Nacional del Ejercito (COADNE) encargada de la operación y mantenimiento de la Estación Científica Antártica “Machu Picchu” (ECAMP). Dicha Unidad, entro en funcionamiento a partir del 01 de enero de 1999 y hasta la fecha viene cumpliendo la misión encomendada realizando actividades de construcción, mantenimiento y operación de la Estación Científica Antártica “Machu Picchu” (ECAMP).
En este día celebratorio, recordemos a nuestro ilustre patrono, el coronel Francisco Bolognesi Cervantes, quien en 1880, al asumir el comando de la Guarnición de Arica, y con 1,500 hombres la defiende “hasta quemar el último cartucho”. La respuesta bolognesiana, tratándose de frases dichas por hombres de guerra, ha alcanzado difusión universal aquella con la que Stoessel, uno de los generales del zar Nicolás III, en la guerra ruso – japonesa de 1904, lamentaba la derrota de sus compatriotas en Puerto Arturo, y expresara que “hizo falta un Bolognesi”. Como lo expresara Jorge Basadre en su Efigie a Bolognesi, “Dio solo una frase breve y ella quedó viva callando luego el estrepito del combate y las dianas de la victoria. Flamea como una bandera al viento de la historia”. Sin Bolognesi en Arica, el soldado peruano no tuviera un ayer lleno de honor, un presente por el cual ser más eficiente y eficaz, y un mañana con una promesa de victoria por cumplir. Rumbo al futuro, debe el Perú, reflexionar acerca de la situación global y regional en que se encuentra, y por medio de sus órganos de seguridad y defensa, empezar a delinear su futuro accionar. Para ello, debe tener en cuenta las lecciones aprendidas de los principales hechos bélicos ocurridos hasta el Siglo XX, y sobre todo de las lecciones aprendidas de los hechos bélicos actuales. En ese sentido, la Toma de Alepo por tropas sirias; el conflicto Israel- Palestina o el de Rusia con Ucrania, nos hacen ver que se basan en ofensivas de tipo relámpago, de una duración variable, con gran dispendio tecnológico, con el masivo empleo de Vehículos Aéreos No Tripulados (UAV), drones, brigadas de elite, y reservas inmediatas, dotadas de un gran nivel de adiestramiento. Así mismo, teniendo en cuenta que, en la actualidad, el fenómeno del crimen organizado se ha trasformado en una amenaza a la seguridad nacional, analizar su inclusión como tarea de las Fuerza Armadas, y por ende del Ejército, para ver su futuro empleo, dentro de una estrategia integral basada en el Derecho Internacional Humanitario, para contrarrestar actos de violencia que desafían la democracia y el estado de derecho.
Víctor Velásquez Pérez Salmon. Coronel del Ejército del Perú en Situación de Retiro. Se ha desempeñado como Catedrático de Historia Militar en la Escuela Superior de Guerra, Director de la Comisión Permanente de Historia, y miembro del Proyecto Ejercito 2001. Es autor de varias publicaciones de historia, ensayos, poesía y cuento.


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