Si alguien tiene ojo político para aprovechar espacios o vacíos políticos ese es Martín Vizcarra Cornejo, sólo que ha demostrado con creces durante su paso por la gubernatura regional de Moquegua, el Ministerio de Transportes, la Vicepresidencia y la Presidencia de la República que ese olfato político lo aprovecha para el beneficio propio aún cuando ello suponga ser corrupto, vacunarse a escondidas, enfrentar decisiones de estado calculando políticamente en cuánto lo benefician y aliarse hasta con el diablo. Por ello, no pasaron desapercibidas sus declaraciones del último febrero cuando deslizó que en un eventual gobierno indultaría a Pedro Castillo, a quien consideraba “una víctima del Congreso por haberlo vacado en forma express”, ese fue el primer guiño a los incautos castillistas y a algunos aliados de izquierda que entusiasmados por ese aliado en la sombra le hicieron el favor de blindarlo y salvarlo de una nueva inhabilitación de 10 años por el cierre inconstitucional del Congreso en 2019.
Como por obra de Mandrake, más de 25 congresistas permanecieron en calidad de no habidos durante la votación cuya programación había sido fijada con anterioridad y no tenían excusa para faltar. Si bien los padres de la patria faltones provinieron mayoritariamente de las canteras izquierdistas, por lo menos 10 del bloque “democrático” se hicieron humo también; resultado? Lagarto, blindado. Aunque no sea creíble, sus más efervescentes colaboradores fueron los 5 congresistas ex perulibristas que defienden a Castillo Terrones incondicionalmente, entre los faltones y los que votaron en contra de la denominada Bancada Socialista sumaron los 5 votos que rechazaron la inhabilitación; sin embargo, no son los únicos expuestos, otra de sus aliadas en la sombra es la bancada de Guillermo Bermejo, investigado por sus nexos con el narcotráfico y actualmente por falsificación de fichas de afiliación de su partido Voces del Pueblo, el arreglo bajo la mesa sería un blindaje en el levantamiento de su fuero por parte de una eventual bancada futura del partido vizcarrista Perú Primero; a ello se sumó el grupo de Juntos por el Perú de Roberto Sánchez, actual aliado nada menos que de Antauro Humala. Similares posturas, entre ausentismos, votaciones en contra y abstenciones provenientes de bancadas como Bloque Magisterial, Somos Perú, Podemos, Bloque Democrático y hasta de Avanza País favorecieron al señor Vizcarra.
Es obvio que el operador político que consiguió este apoyo a su actual cliente y en su calidad de vocero del partido del Lagarto fue don Alejandro Salas, un personaje que durante el gobierno de Pedro Castillo desempeñó el vergonzoso papel de uno de sus ministros escuderos y pretendió hacer un show en el hemiciclo el último jueves mientras ejercía la defensa de Vizcarra Cornejo “renunciando a la defensa” despojándose de la insignia de abogado defensor, afortunadamente los ánimos encendidos se calmaron aunque hay que decirlo logró su cometido aliándose con los satélites castillistas que hoy están desperdigados en diversas mini bancadas pero sobretodo consiguiendo apoyo del 50% de la bancada de su ex partido Somos Perú, partido al que perteneció desde 2007 y por el que postuló sin éxito a la alcaldía en 2018, al Congreso en 2020 y 2021 junto con Vizcarra. No hay duda que Dios los cría y ellos se juntan.
Es dramático que una parte importante de nuestra representación congresal no haya castigado a quién quebró el orden constitucional amparado en una figura inexistente como la denegación fáctica de confianza, que tengamos parlamentarios incautos dispuestos a hacer tratos bajo la mesa con un personaje que durante su desempeño político ha demostrado que no tiene bandera alguna cuando se trata de obtener beneficios propios y que su única bandera ha sido la traición. Veamos qué les tiene reservado a esos falsos demócratas izquierdistas que sólo condenan los golpes de estado de autócratas de derecha pero que hacen malabares para justificar a los dictadores de izquierda.
Lo más reprobable fueron los ausentismos en las bancadas de la derecha, sin éstos se hubiesen obtenido los 5 votos que faltaron para inhabilitar por 10 años al candidato inhabilitado de Perú Primero. Las bancadas de Honor y Democracia y Renovación Popular han presentado sendas reconsideraciones, esperemos que, de aprobarse, las bancadas del denominado “Bloque Democrático” hagan honor a su nombre, acudan al Pleno y voten a favor de sancionar al protagonista de la ruptura del orden constitucional en enero de 2020.
Cecilia Palacios C.
Cecilia Palacios es Bachiller en Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Lima, trabajó en prensa televisiva privada durante la época del terrorismo, posteriormente se dedicó a actividades privadas.


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