Por Rafael Aita Campodónico
La historia económica de Argentina ha sido una montaña rusa de ciclos inflacionarios, controles estatales, subsidios populistas y deuda crónica. Sin embargo, con la llegada de Javier Milei a la presidencia en diciembre de 2023, el país ha emprendido un viraje radical que algunos califican como “geométrico” hacia un nuevo paradigma económico: orden fiscal, libre mercado y una desregulación profunda del Estado.
Este artículo aborda las causas estructurales de este giro, las medidas adoptadas, sus primeros efectos y las perspectivas futuras. Lo hace desde una mirada objetiva, crítica y con un llamado de atención para otros países latinoamericanos, en especial el Perú.
I. Causas del cambio: la decadencia del modelo estatista
Durante décadas, Argentina adoptó un modelo de fuerte intervención estatal. A pesar de contar con vastos recursos naturales, talento humano y un enorme potencial exportador, el país acumuló.
Una inflación crónica que en 2023 superó el 200% anual.
Presión fiscal insostenible que asfixiaba a PYMES y productores.
Déficit fiscal estructural financiado por emisión monetaria.
Pérdida de reservas internacionales y múltiples tipos de cambio.
Pobreza estructural por encima del 40% e informalidad creciente.
La sociedad argentina llegó a su límite.un hartazgo transversal que desencadenó una ruptura cultural con la vieja política y abrió paso a un experimento sin precedentes en la región.
II. El punto de inflexión. la irrupción de Javier Milei
Milei llegó al poder con una retórica sin concesiones: «el Estado es una organización criminal» y «no hay plata». Propuso un plan de shock libertario, sin gradualismos ni paños tibios. Su objetivo. refundar el orden económico argentino desde sus cimientos.
Este planteamiento implicó romper con décadas de pensamiento estatista, intervencionismo fiscal y subsidios como herramienta electoral. Argentina entró en una etapa de cirugía mayor, con un bisturí ideológico y económico.
III. El cambio geométrico. fundamentos y medidas
El término “cambio geométrico” describe una transformación rápida, multidimensional y con efectos multiplicadores. El nuevo rumbo se estructura en cuatro ejes principales:
A. Orden fiscal absoluto
Déficit cero desde el primer trimestre de 2024.
Eliminación masiva de subsidios a energía y transporte.
Recorte drástico en obra pública no prioritaria.
Revisión del sistema previsional y programas sociales.
B. Control estricto del gasto público
Reducción de ministerios. de 18 a solo 9 carteras.
Auditorías en empresas estatales para eliminar pérdidas.
Congelamiento de sueldos altos en el sector público.
C. Liberalización cambiaria y comercial
Plan progresivo de unificación del tipo de cambio.
Eliminación del cepo al dólar en etapas.
Reducción y simplificación de aranceles.
Facilitación de exportaciones e importaciones.
D. Marco legal estructural.Ley Bases (junio 2025)
Privatización de empresas públicas.
Reforma laboral para reducir litigiosidad.
Incentivos para atraer inversión extranjera.
Reforma tributaria integral.
IV. Efectos iniciales y señales de transformación
Aunque las medidas generaron inicialmente recesión y caída del consumo, comienzan a observarse resultados macroeconómicos positivos.
Inflación mensual en caída: de 25% en diciembre 2023 a menos de 5% en junio de 2025.
Superávit financiero primario por primera vez en más de 15 años.
Recuperación del valor del peso en términos reales.
Récord de inversiones en energía, litio y minería.
Avance en la convergencia entre precios regulados y precios libres.
V. Perspectiva y riesgos. ¿camino de redención o abismo?
El nuevo rumbo no está exento de riesgos significativos.
Presión social ante el ajuste fiscal.
Judicialización de reformas estructurales.
Gobernabilidad complicada (sin mayoría legislativa).
Necesidad de estabilizar el tipo de cambio antes de una eventual dolarización.
Alta dependencia de exportaciones para sostener reservas.
Pero si Milei logra sostener el orden fiscal y acelerar la recuperación productiva, Argentina podría entrar en una década de crecimiento sostenido y estabilidad macroeconómica, algo inédito desde los años ’90.
VI. Conclusión. una nación en redefinición
Lo que ocurre en Argentina no es solo un ajuste. Es una transformación institucional, un rediseño de reglas y prioridades. Por primera vez en décadas, el debate nacional gira en torno a eficiencia, inversión, responsabilidad y libertad económica.
Como dijo el propio Milei y lo aplica.
“Los argentinos eligieron libertad, pero también eligieron responsabilidad.”
¿Seá esta la generación que rompa el ciclo de decadencia y escriba un futuro con orden, inversión y crecimiento genuino?
Es una incógnita que avanza con paso firme hacia el sinceramiento, la responsabilidad y el orden en todo sentido. ¿Será posible? El tiempo, por ahora, le da la razón. Y si lo logra, Argentina marcará un antes y un después para la región, especialmente para un Perú que hoy se encuentra al borde del abismo fiscal, con una deuda preocupante frente al PBI y gestiones que rozan lo penal.
Con aprecio y respeto,
Rafael Aita Campodónico
(Análisis diligente, con el Perú siempre en el horizonte).
Rafael Antonio Aita Campodónico.
Licenciado en Administración de Empresas, desarrollándose en el sector turismo y comercial. Dirigente deportivo y miembro activo en diferentes instituciones de fomento al deporte. Vicepresidente de la Cámara de Comercio de Lambayeque 1998-2000.Congresista de la República para el período 2001 – 2006 por el distrito electoral de Lambayeque.


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