César Novoa Columnas

Lima y la hora crítica de la democracia peruana

Las Elecciones Generales del Perú del 12 de abril de 2026 no solo fueron una prueba política; fueron, sobre todo, una prueba de capacidad estatal. Ese día el país fue convocado para elegir Presidente, vicepresidencias, Senado, Cámara de Diputados y Parlamento Andino, en un proceso que involucró a más de 27.3 millones de electores. En una jornada de esa magnitud, la legitimidad no depende únicamente del resultado final: depende también de la calidad del proceso, de la puntualidad de la instalación de mesas, de la trazabilidad de la operación y de la capacidad del Estado para garantizar que el derecho al sufragio se ejerza sin quiebres relevantes.

El problema más sensible de la jornada no apareció distribuido de manera homogénea en todo el país. Se concentró en Lima Metropolitana. El propio presidente del JNE informó a las 2:08 p. m. del 12 de abril que existía un promedio de 30 % de mesas no instaladas a nivel nacional, y atribuyó esa situación al retraso en la distribución del material electoral por incumplimiento de la empresa contratista en diversas zonas de Lima Metropolitana. Ese dato es decisivo, porque confirma que, incluso pasada la barrera del mediodía, el proceso seguía arrastrando un rezago operativo incompatible con el estándar que una elección nacional exige.

Aquí está uno de los puntos más delicados: no solo hubo mesas que no pudieron operar el 12 de abril, sino también mesas cuya instalación se desplazó peligrosamente hacia horas tardías. En lenguaje simple: hubo mesas que, en la práctica, se abrieron demasiado tarde para un proceso que debía arrancar con normalidad desde temprano. Ese hecho no es menor. En cualquier democracia seria, una mesa que se instala con fuerte retraso afecta organización, tiempos de espera, confianza ciudadana y percepción de igualdad en el ejercicio del voto. La evidencia pública revisada sí permite afirmar con claridad que Lima registró un rezago material frente a otras regiones; lo que no corresponde hacer, por prudencia técnica, es fijar como verdad cerrada una brecha exacta de “12 puntos” sin una serie oficial consolidada y pública por corte horario que lo demuestre de forma concluyente. #Democracia #CalidadElectoral #GestiónPública

El contraste territorial fue particularmente duro. Mientras Lima concentraba el cuello de botella logístico, Radio Nacional reportaba a las 2:58 p. m. que en Arequipa el 100 % de las mesas había quedado instalado, con más del 90 % de participación de miembros de mesa. Ese contraste no prueba, por sí solo, una falla sistémica nacional; pero sí expone una pregunta incómoda: ¿cómo pudo la capital política, administrativa y logística del país mostrar una disrupción tan severa mientras otras plazas del interior ya exhibían niveles de normalidad significativamente mayores? La respuesta ya no puede buscarse solo en la geografía. Debe buscarse en la calidad del planeamiento, en la secuencia de distribución, en la supervisión del contratista, en los controles preventivos y en la robustez real de la contingencia. #Lima #Elecciones2026 #AuditoríaElectoral

La dimensión del problema se volvió inequívoca cuando el JNE dispuso una medida extraordinaria: ampliar la instalación de mesas para el 13 de abril desde las 7:00 a. m. hasta las 2:00 p. m. y extender la votación hasta las 6:00 p. m. en los puntos afectados de Lima Metropolitana y en dos circunscripciones en Estados Unidos. Esa decisión buscó proteger el derecho al sufragio, y en ese sentido fue correcta. Pero también dejó una verdad institucional imposible de ocultar: la prevención no alcanzó. Cuando una democracia necesita prolongar la instalación hasta las dos de la tarde y la votación hasta las seis de la tarde del día siguiente para corregir una falla de abastecimiento, el problema deja de ser un simple desorden operativo y se convierte en una contingencia mayor de calidad pública. #Estado #Institucionalidad #RiesgoOperativo

Los datos posteriores reforzaron ese diagnóstico. ONPE informó que el 12 de abril se instaló finalmente el 99.8 % de mesas a nivel nacional, pero también reconoció que 211 mesas en 15 locales de Lima Metropolitana no pudieron funcionar por falta de material electoral. Al día siguiente se habilitaron 187 mesas en 13 locales de Lurín, Pachacámac y San Juan de Miraflores, y TVPerú reportó que la medida permitió votar a más de 55 mil ciudadanos afectados. No estamos, por tanto, ante una anécdota. Estamos ante un episodio que comprometió de manera concreta la igualdad temporal del sufragio para un segmento relevante del electorado limeño. #ONPE #DerechoAlVoto #ContinuidadOperativa

Lo más preocupante es que el proceso no llegó a esa jornada en un vacío de advertencias. La Contraloría General de la República informó que, hasta el 20 de marzo, había emitido 172 informes de control simultáneo con más de 400 alertas vinculadas a implementación, operatividad, capacitación y centros de cómputo de las ODPE. Ese dato no autoriza a sostener fraude; sería irresponsable decirlo. Pero sí autoriza, y obliga, a sostener algo distinto: que hubo señales preventivas suficientes como para exigir una auditoría profunda sobre la capacidad del sistema para transformar alertas en correcciones efectivas antes del día crítico. #Contraloría #ControlInterno #CalidadInstitucional

Por eso, el debate serio no debe quedar atrapado entre la sospecha sin prueba y la complacencia burocrática. El Perú necesita una auditoría integral 360 del proceso electoral 2026: técnica, documentada, no partidaria y legalmente rigurosa. Una auditoría que revise planeamiento, contratación, distribución, cadena de custodia, instalación de mesas, gestión de contingencias, continuidad operativa, comunicación de crisis y experiencia real del elector. Porque una democracia moderna no se defiende solo con actas y cómputos. También se defiende con procesos robustos, previsibles y auditables. Y lo ocurrido en Lima dejó una lección que no debería perderse: en elecciones, la calidad también decide la legitimidad. #Perú #Gobernanza #CalidadElectoral #Auditoría360 #LegitimidadDemocrática

Fuentes oficiales y públicas verificables consultadas: Decreto Supremo N.° 039-2025-PCM y convocatoria oficial de las Elecciones Generales 2026; portal oficial de ONPE sobre qué se elegía en 2026; padrón oficial difundido por RENIEC; reporte de Contraloría sobre 172 informes y más de 400 alertas; declaración pública del presidente del JNE sobre el 30 % de mesas no instaladas y el foco en Lima; acuerdo y difusión pública de la ampliación de instalación y votación hasta el 13 de abril; reporte de ONPE y TVPerú sobre las 211 mesas afectadas el 12 de abril y las 187 mesas habilitadas el 13 de abril; y reporte de Radio Nacional sobre la instalación total de mesas en Arequipa.

César Augusto Novoa Chávez
CEO de NOZA Investment Company SAC Perú y un líder estratégico con más de 25 años impulsando crecimiento, innovación y transformación en entornos altamente competitivos. Su trayectoria integra finanzas, gestión de riesgos, tecnología y dirección comercial, con posiciones clave en Derrama Magisterial, Banco Azteca / Grupo Salinas y Banco del Trabajo. Reconocido por convertir la visión en ejecución, diseña e implementa modelos escalables orientados a valor, rentabilidad y sostenibilidad. Es docente internacional de posgrado y columnista. Economista (Universidad Nacional de Piura) y MBA (ESAN), con especializaciones en Riesgos Financieros (ESAN & Tecnológico de Monterrey), Transformación Digital & Fintech (Copenhagen Business School) y Business Sustainability (University of London).

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