Lo que nos ha dejado esta primera vuelta electoral nacional es algo inobjetable: Lima no es el Perú, una lección que los capitalinos nos resistimos a asimilar pese a que en 2021 quedó demostrada con la victoria del sindicalista Pedro Castillo; una vez más las recientes elecciones han expuesto el antagónico humor mayoritario que existe entre el electorado limeño y el electorado del interior del país exacerbado por las decenas de irregularidades del proceso mismo por obra y gracia de la incapacidad de los organismos electorales para entregar una elección pulcra, sin cuestionamientos y libre de sospechas, un sabor amargo que permanecerá por varios años y que será muy difícil de borrar mientras no se reconstruya la confianza en el sistema que ha quedado destrozada.
Independientemente de la distancia y “rivalidades” que separan al limeño de provinciano, la avalancha de candidaturas fue la principal causa de la fragmentación del voto, no fueron 10, 12 o 15 aspirantes presidenciales, fueron 35! una multitud de políticos irresponsables, de los cuáles los 2/3 no superaron el 1% de respaldo ciudadano; todo indica que sólo 6 partidos de los 37 que presentaron listas parlamentarias pasarán la valla del 5% y tendrán representación en Diputados y/o Senadores; los partidos políticos que han quedado en el camino tendrán el premio consuelo de presentar candidatos en las elecciones regionales y municipales de noviembre próximo, una elección que promete ser tal vez más caótica que la que acabamos de sufrir considerando que a esas 35 agrupaciones se agregarán otros movimientos regionales que se alistan a participar en la contienda.
Con la segunda vuelta en curso, toca liberarnos de la indignación extrema por lo sucedido en la plaza de Lima que, a juicio de muchos, impidió que Rafael López Aliaga pasara a segunda vuelta y analizar las cifras. En el análisis de resultados, el ex burgomaestre limeño alcanzó el 19.921% en Lima que fue la única región que ganó más la votación de Extranjero mientras sus contrincantes Keiko Fujimori y Roberto Sánchez obtuvieron la victoria en 11 y 12 regiones del país, respectivamente; el mapa se tiñó de naranja en la costa desde Tumbes hasta Ica, más Lima Provincias y Callao; y, de verde en regiones de la sierra central y el sur, a excepción de Arequipa en la que ganó Jorge Nieto Montesinos y de Tacna que insólitamente votó mayoritariamente por Ricardo Belmont.
Un dato objetivo es que, si bien Fujimori (17.33%) fue superada por López Aliaga (21.001%) en Lima Metropolitana, en Lima Provincias duplica y hasta triplica el porcentaje de sus dos contendores más cercanos; si bien Sánchez no supera el 3% de respaldo en Lima Metropolitana y Callao, en Lima Provincias obtiene el segundo lugar en 5 de las 9 provincias y apenas la supera en Yauyos por una estrecha diferencia de 0.538%. Exponer estas cifras es importante para entender los resultados que los limeños no entendemos, el de Lima Metropolitana que favoreció al ex alcalde limeño no fue un resultado contundente superior al 40% que le permita el pase a segunda vuelta sin haber ganado en otra región; aunque Sánchez tuvo un irrisorio apoyo en Lima Metropolitana del 2.33% y en Callao 3%, obtuvo porcentajes importantes en las 11 regiones donde ganó con porcentajes del 25% al 41%. Sería materia de otro análisis comprender la distancia de preferencias electorales a medida que la región se aleja más de Lima.
En las cuatro últimas elecciones el ganador de la plaza Lima no pasó a segunda vuelta, sí lo hicieron quiénes lograron ganar en varias regiones del interior; en el 2006 Ollanta Humala obtuvo la mayor votación en 18 regiones, Alan García en 6 y Lourdes Flores ganó sólo 2, Lima y el Extranjero, lo que no le bastó para asegurar su pase a segunda vuelta; en 2011, Humala ganó en 16 regiones, Fujimori en 8 y PPK ganó en Lima y el Extranjero quedando relegado al tercer lugar; en 2016 Fuerza Popular ganó en 17 regiones, Mendoza en 7 regiones pero fue desplazada al tercer lugar por PPK quién, pese a ganar solamente en Callao y Arequipa, obtuvo una votación en Lima importante superior al millón 600 mil votantes. En 2021 se repitió la historia, los ganadores de Lima y Extranjero no pasaron a segunda vuelta, lo hicieron Pedro Castillo que ganó en 16 regiones, Keiko Fujimori que ganó en 7, dejando relegados a Rafael López Aliaga que obtuvo el tercer lugar pero sólo ganó en el Extranjero y a Hernando de Soto que sólo ganó Lima y quedó en cuarto lugar.
Repasar los resultados electorales de los últimos 20 años es importante para comprender que quiénes han asegurado su pase a segunda vuelta son aquellos candidatos que obtuvieron importante votación en el interior del país, posicionarse sólo en una o dos regiones para ganar una elección general ya no es suficiente; en esa tarea, será importante el aporte de Renovación Popular, El Buen Gobierno y Ahora Nación en la consolidación de sus partidos a nivel nacional; si no quieren repetir la historia tienen los próximos 5 años para lograr partidos cohesionados y con presencia nacional, ello implica deponer intereses personales y asumir el liderazgo de las bancadas que representan el apoyo popular recibido.
Cecilia Palacios C.
Cecilia Palacios es Bachiller en Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Lima, trabajó en prensa televisiva privada durante la época del terrorismo, posteriormente se dedicó a actividades privadas.


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