Columnas José Roberto Rendón

Imprescindible: reorganizar EsSalud

El actual Seguro Social del Perú (EsSalud) fue constituido por el D. L. 20212 (06/11/1973) como la institución encargada de la administración y gestión de los fondos y regímenes de prestaciones de salud —enfermedad, maternidad, invalidez, vejez y muerte— y el Sistema Nacional de Pensiones. Era necesario unificar y fusionar —para eliminar «los problemas»— la Caja Nacional de Seguro Social (Obrero), del 12/08/1936 (Ley N.º 8433); el Seguro Social del Empleado, del 19/11/1948 (D. L. N.º 10902); y la Caja Nacional de Pensiones, del 12/08/1936 (Ley N.º 8433). Fusionó los servicios de salud de los hospitales Obrero y del Empleado, logrando eficiencia e inmediatez en los servicios de salud a los obreros y empleados de actividades privadas y públicas. Eliminó las diferencias entre los regímenes de seguridad social para obreros y empleados, creando un único sistema integral y accesible. Al entrar en funcionamiento, desaparecieron los «frondosos árboles» burocráticos y se establecieron solo dos gerencias: la de Salud y la de Pensiones.

El actual Seguro Social de Salud del Perú, EsSalud, se constituyó el 30/01/1999 (Ley N.º 27056) como organismo público descentralizado sobre la base del Instituto Peruano de Seguridad Social, derogando la Ley N.º 24786 y su reglamento. El Decreto Supremo N.º 002-99-TR (27/04/1999) aprobó el Reglamento y separó las referentes a pensiones (jubilación) de los trabajadores, que ahora es el Sistema Nacional de Pensiones (SNP), constituido por el D. L. N.º 19990 (01/05/1973), administrado por la Oficina de Normalización Previsional (ONP) desde el 01/06/1994.

Los fines de EsSalud son: Seguro Regular para trabajadores dependientes y pensionistas; Seguro Potestativo para trabajadores independientes que deseen aportar; Seguro Complementario de Trabajos de Riesgo para trabajadores en actividades peligrosas; Seguro Agrario para trabajadores agrarios y afines; y Seguro contra Accidentes para indemnizaciones en casos de accidentes. Constitucionalmente, es un derecho irrenunciable de los trabajadores.

Los empleadores de las actividades privada o pública están obligados a aportar, formal, legal y obligatoriamente, el equivalente al 9 % de las remuneraciones de todos los trabajadores. Los asegurados y sus familiares pueden acceder a servicios en establecimientos de EsSalud para consultas sobre salud, solicitando citas médicas. Por muchos años, los servicios de salud para los trabajadores asegurados, los del Seguro Potestativo y sus familiares eran pronta y eficientemente atendidos en sus consultas médicas, su hospitalización y las intervenciones quirúrgicas, según lo requirieran los pacientes.

Ya es público e inocultable que EsSalud ha devenido en graves problemas, pues no cumple con eficiencia sus obligaciones legales de brindar las coberturas de salud a los trabajadores y sus derechohabientes para protegerlos de riesgos de enfermedad, maternidad, invalidez, vejez y muerte.

Las inexplicables deficiencias: «tiene» enorme burocracia. Los asegurados tienen desconfianza y descontento debido a las inexplicables demoras en la atención, falta de medicamentos y mala calidad en la atención; algunos de sus centros presentan deficiencias en infraestructura y equipamiento y falta de personal médico especializado. Son problemas específicos que afectan a los asegurados, quienes expresan insatisfacción con la atención recibida. Hay demoras de muchos días en atenderlos y largas colas de espera para consultas; los exámenes y procedimientos son motivo de queja común. También porque hay carencia de calidad en la atención; se han registrado casos de maltrato y falta de profesionalismo del personal de salud. Los asegurados que necesitan atención médica expresan que hay falta de médicos y especialistas en diversas áreas, lo que afecta la atención a los pacientes. Los trabajadores piden garantizar la eficiencia y calidad de los servicios.

Es asombrosa la falta de medicamentos debido al desabastecimiento de los esenciales, incluyendo tratamientos oncológicos y para otras enfermedades graves.

Algunos establecimientos carecen de adecuada infraestructura y del equipamiento necesario para brindar una atención de calidad.

Hay ineficiencia de sus directivos. Es frecuente que «cada cierto tiempo» los cesen y «nombren» a otros. Estos evidencian que no tienen la capacidad —o interés— para cobrar las enormes deudas de aportes que tienen las empresas privadas y las entidades públicas debido al incumplimiento del pago de los aportes que deben hacer obligatoriamente cada mes. Tanto las empresas privadas como las entidades públicas adeudan millones porque no pagan los aportes a EsSalud, deuda que no es tributaria. EsSalud no ha tenido capacidad —o no quiere hacerlo— de efectuar a sus deudores las acciones coactivas de cobro, no obstante que tiene la facultad legal y moral hasta de embargar dinero y bienes de los deudores.

Es imprescindible reorganizar EsSalud en cuanto a su personal médico, paramédico y especialistas. El personal administrativo debe reducirse a lo necesario. Se requiere designar —y/o elegir— profesionales debidamente capacitados que «conozcan» el Seguro Social, dándoles un plazo perentorio para que, debidamente organizados, proyecten y ejecuten las acciones de reorganización total.

La actual presidenta de la República ha dispuesto el cambio en la Presidencia Ejecutiva de EsSalud, cesando a Jaime Moreno Eustaquio por su evidente incapacidad. Ha elegido temporalmente a Hilda Sandoval Cornejo y ha propuesto un sistema de intercambio de prestaciones para recibir atención médica —consultas y/o intervenciones quirúrgicas— con clínicas privadas para reducir las listas de espera. Dicho probable intercambio debe ser debida y racionalmente evaluado por los riesgos futuros que puedan producirse al «trasladarles» enfermos, considerando que los «negocios» de clínicas cobran sumas elevadas por sus servicios, lo que puede agravar la situación económica de EsSalud.

Es necesario e indispensable adoptar medidas en el cambio de directivos. También, establecer las reales necesidades de los asegurados, revisar y llevar a cabo un «nuevo» sistema de adquisiciones de medicamentos, evitando sobrecostos de compras y estableciendo medidas y sistemas de control efectivo para eliminar la corrupción.

Hay medidas inmediatas que adoptar: previo estudio, establecer los sistemas de consultas de pacientes —sin que haya demoras en atenderlos— y/o internarlos (hospitalizarlos) de inmediato si la salud del paciente lo requiere; establecer que, cuando haya necesidad de intervenir quirúrgicamente al enfermo, no se le haga esperar «largo tiempo». Debe organizarse que las intervenciones quirúrgicas se realicen las 24 horas del día, debiendo los cirujanos trabajar en turnos, de manera que las salas de operaciones funcionen las 24 horas. Revisar y mejorar sustancialmente los servicios de atención domiciliaria, tanto a los pacientes que lo requieran como a los adultos mayores.

Los electos en 2026 para la Presidencia y los congresistas, senadores y diputados, al asumir sus cargos, ya tienen un gran desafío político y social: reorganizar totalmente el Seguro Social del Perú, EsSalud, y volverlo eficiente para los asegurados.

¿Tendrán la capacidad, inteligencia y honestidad de hacerlo inmediatamente?

José Roberto Rendón Vásquez
Más de 40 años desempeñándose como profesor de derecho laboral de la Universidad de San Marcos, fue segundo vicepresidente de la Comisión Reorganizadora de la Universidad de San Marco de 1995 al 2000. Tiene el grado de doctor en derecho por la Universidad de San Marcos, además se ha desempeñado como vocal en la Corte Superior de Lima y fue asesor del directorio de Shougan Hierro-Perú, además ha seguido cursos de especialización en la Universidad Carolina de Praga (República Checa).

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