La elección del ingeniero Carlos Loayza Rivas como nuevo rector de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo representa una oportunidad histórica para consolidar una etapa de renovación institucional. Elegido democráticamente por la comunidad universitaria, asume la responsabilidad de conducir una universidad emblemática de Lambayeque, con el enorme desafío de fortalecer la calidad académica, la investigación, la innovación y el compromiso con la sociedad.

Como profesional y docente universitario, el ingeniero Loayza ha construido una trayectoria basada en el conocimiento, la formación de nuevas generaciones y el trabajo responsable. Su experiencia académica y su vocación de servicio constituyen fortalezas para liderar una institución que requiere unidad, transparencia y una visión moderna de la educación superior. Su elección refleja la confianza depositada por docentes, estudiantes y trabajadores en una propuesta orientada al desarrollo institucional.

Más allá de sus credenciales profesionales, quienes lo conocemos desde la infancia podemos dar fe de sus cualidades humanas. Es un hombre de principios, de palabra, respetuoso, perseverante y comprometido con el bien común. Los valores aprendidos en su hogar y cultivados durante toda su vida han sido la base de una conducta ética que hoy inspira confianza en la comunidad universitaria. Por ello, no solo llega al rectorado un profesional competente, sino también una persona íntegra.

Carlos Loayza merece ser reconocido como un lambayecano de honor, porque representa el esfuerzo, la honestidad y la vocación de servicio que distinguen a quienes trabajan por el progreso de nuestra región. Su liderazgo tiene el potencial de consolidar una universidad más competitiva, inclusiva y vinculada a las necesidades del desarrollo regional y nacional.

Para quienes tenemos un profundo vínculo con la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo, este momento tiene un significado especial. Mi padre, Juan Aita Valle, dedicó más de diecisiete años de su vida como catedrático de esta prestigiosa casa de estudios, formando profesionales y contribuyendo a su crecimiento. Ese legado fortalece mi esperanza de que la universidad continúe recuperando el sitial que merece en el sistema universitario peruano.

Conclusiones

La elección del ingeniero Carlos Loayza Rivas abre una nueva etapa para la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo. Su experiencia profesional, su trayectoria docente y sus valores personales constituyen bases sólidas para ejercer un liderazgo responsable y transformador. Confío en que su gestión impulsará una transición ordenada hacia una universidad moderna, con excelencia académica, investigación de calidad, transparencia y compromiso social. Como amigo de toda la vida, doy fe de su calidad humana; como hijo de un catedrático que dedicó gran parte de su vida a esta institución, renuevo mi esperanza de que la UNPRG viva una verdadera transformación en beneficio de las futuras generaciones de Lambayeque y del Perú.

Tu amigo de toda la vida y muy orgulloso.

Rafael Antonio Aita Campodónico.
Licenciado en Administración de Empresas, desarrollándose en el sector turismo y comercial. Dirigente deportivo y miembro activo en diferentes instituciones de fomento al deporte. Vicepresidente de la Cámara de Comercio de Lambayeque 1998-2000.Congresista de la República para el período 2001 – 2006 por el distrito electoral de Lambayeque.

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