Columnas Martín Belaunde

Naciones que engendran naciones

El título del presente artículo no es de mi autoría sino corresponde a un excelente libro con ese nombre escrito por mi amigo y colega Arturo Seminario Dapello, el cual de una manera clara y didáctica pasa revista a la cultura occidental desde la caída de Constantinopla en 1453 hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial en 1945. La primera pregunta que se puede formular el lector es como un período de tres siglos abarrotados de sucesos claves puede ser descrito en 340 páginas. La repuesta a esta interrogante reside en haber empleado un método sencillo que privilegia la síntesis sin detenerse en el inmenso discurrir de eventos que cubren ese dilatado período histórico.  El libro bajo comentario busca resumir las grandes tendencias europeas desde el Atlántico hasta los Urales y sus repercusiones en el mundo americano, vistas bajo una perspectiva que privilegia las relaciones de poder sobre otras tendencias que también influyen en el acontecer histórico.

Conforme a esta metodología podemos preguntarnos que naciones han engendrado otras en lo que podríamos denominar el viejo mundo. Desde las orillas del Atlántico norte debemos empezar por Gran Bretaña, impulsada por Inglaterra, que ha dado lugar a los Estados Unidos de América así como a todos los países de la llamada Comunidad Británica de Naciones, proyectada también sobre los océanos Índico y Pacífico. De oeste a este cabe mencionar al núcleo de Alemania y Austria, que sin expandirse por el resto del mundo, han desempeñado un papel clave y por cierto no menos conflictivo en el continente europeo. En el Mediterráneo se debe mencionar a Italia por el influjo de la cultura latina en Occidente. Un poco más al norte tenemos a Francia cuyas proyecciones culturales han tenido una enorme influencia en América, África e inclusive el Asia. En este recorrido también debemos fijar nuestra atención en España y Portugal por su inmensa proyección respecto del continente americano desde el Río Grande hasta Tierra de Fuego, sin perjuicio de la influencia del Portugal en el sur del África.

¿Pero qué podemos decir de Rusia? Inmenso imperio que a partir del siglo XVI avanzó sobre la estepa asiática limitada al norte por el gélido océano Ártico hasta llegar al estrecho de Behring e incluso sobrepasarlo para poseer temporalmente la península americana de Alaska.  Rusia es un mundo en sí misma pero la caída de la Unión Soviética en 1990 redujo su población de 300 millones a la mitad y ahora se encuentra enfrascada en una criminal guerra contra su pueblo hermano de Ucrania que parece no tener fin. Algunos afirman que con ese conflicto y además con la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, estaríamos en una tercera guerra mundial.  Discrepo de ese criterio, pero resulta innegable que los actuales conflictos podrían conducirnos a una conflagración de ese alcance, que ojalá no derive en una suicida lucha nuclear.

Dicho todo lo anterior recomiendo la lectura de “Naciones que engendran Naciones”, que por lo demás resulta amena y fácil de comprender.

Martín Belaunde Moreyra. Bachiller en Derecho y Abogado por la PUCP y Magíster en Derecho Civil y Comercial por la USMP. Abogado en ejercicio especializado en Derecho Minero e Hidrocarburos. Autor del libro “Derecho Minero y Concesión”. Ha sido Vice Decano, y Decano del Colegio de Abogados de Lima, y Presidente de la Junta de Decanos de los Colegios de Abogados del Perú y en el ámbito público: Embajador del Perú en Argentina y Congresista de la República del Perú en el período 2011-2016.

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