El poema “Blasón”, publicado por José Santos Chocano en Alma América (1906), puede leerse como una poderosa declaración de identidad americana y, en particular, como una afirmación de la identidad peruana. Chocano no presenta al Perú como una nación construida desde una sola raíz, sino como el resultado de un encuentro histórico complejo entre lo andino, lo hispánico y otras herencias culturales. Su poesía busca convertir esa diversidad en una identidad común y orgullosa.
- La identidad como orgullo de pertenencia
Desde el primer verso, “Soy el cantor de América autóctono y salvaje”, el poeta asume una voz colectiva. No habla únicamente de sí mismo, pretende convertirse en cantor de un continente, de su naturaleza, su historia y sus pueblos. La palabra autóctono reivindica lo originario; salvaje, dentro del lenguaje modernista de la época, expresa fuerza, libertad y una América todavía asociada a lo exuberante y telúrico.
Su identidad no es pasiva. “Mi lira tiene un alma, mi canto un ideal” significa que la poesía tiene una misión: dar voz y dignidad a aquello que constituye América. - El Perú de dos grandes raíces
La parte central del poema plantea una aparente contradicción, “Cuando me siento inca” y “cuando me siento hispano”. Chocano no escoge una identidad y rechaza la otra. Las incorpora.
El Inca aparece vinculado al Sol, al poder y a una grandeza ancestral; lo hispano aparece relacionado con el coloniaje y con una tradición cultural igualmente poderosa. Esta dualidad es fundamental para comprender la propuesta del poema, el Perú no puede explicarse solamente desde el Tahuantinsuyo ni solamente desde España.
El verso decisivo es:
“La sangre es española e incaico es el latido.”
Aquí la sangre representa la herencia y el latido representa la vida interior. Chocano construye así una imagen de mestizaje, pero no como simple mezcla biológica, sino como una identidad cultural en permanente diálogo. - Los Andes como símbolo de la patria
“Los Andes son de plata, pero el león, de oro” transforma el paisaje peruano en un símbolo épico. Los Andes representan la permanencia de la civilización andina; el león, asociado tradicionalmente a España, representa la herencia hispánica.
El poeta intenta, entonces, colocar ambos elementos dentro de un mismo escudo simbólico. De allí el título “Blasón”, palabra asociada al escudo de armas: el poema funciona como un escudo poético de la identidad. - El amor al Perú, entre grandeza y contradicción
El patriotismo de Chocano es intenso, sonoro y épico. Su Perú no aparece como una realidad cotidiana llena de problemas, sino como una patria idealizada, monumental y heroica. Los Andes, el Sol, el Imperio, España, el oro y la aventura forman una especie de imaginario nacional.
Pero precisamente allí encontramos una lectura crítica contemporánea, la identidad peruana no debería reducirse a una glorificación romántica del pasado. El verdadero amor al Perú implica reconocer toda su diversidad, sus heridas históricas, sus desigualdades y también su capacidad de construir un futuro común.
Chocano, además, habla desde una visión propia de su tiempo. Su lenguaje de “castas”, “blanco aventurero” e “indio emperador” revela una sociedad todavía marcada por jerarquías y categorías heredadas del pasado. Por ello, podemos admirar su búsqueda de integración sin asumir literalmente todos sus conceptos.
“Blasón” es, en esencia, un poema de identidad. Chocano se mira a sí mismo para mirar al Perú: descubre en su propia identidad la presencia de dos grandes mundos y decide no vivirlos como enemigos, sino fundirlos “con épico fragor”. Su mensaje más profundo es que la patria puede surgir precisamente de la diversidad.
Más de un siglo después, sus versos conservan fuerza porque el Perú continúa siendo un país de múltiples raíces, andina, amazónica, costeña, europea, africana y asiática. La identidad peruana no es una pieza terminada; es una construcción histórica.
Por eso, el verdadero sentido de “La sangre es española e incaico es el latido” puede trasladarse al Perú actual, somos una nación hecha de encuentros, conflictos, mestizajes, memorias y esperanzas. Amar al Perú no significa escoger entre el Inca y España, entre pasado y presente, entre costa, sierra y selva. Significa reconocer que todos forman parte de una historia común.
Chocano quiso escribir un blasón para América. Nosotros podemos convertirlo en un compromiso con el Perú, conocerlo sin complejos, reconocer sus heridas sin ocultarlas y amar su diversidad sin dividirla. Porque la grandeza del Perú no está en tener una sola identidad, sino en haber construido una identidad capaz de contener muchas.
Con responsabilidad y amor a mí patria Perú, Rafael Aita Campodónico.
Rafael Antonio Aita Campodónico.
Licenciado en Administración de Empresas, desarrollándose en el sector turismo y comercial. Dirigente deportivo y miembro activo en diferentes instituciones de fomento al deporte. Vicepresidente de la Cámara de Comercio de Lambayeque 1998-2000. Congresista de la República para el período 2001-2006 por el distrito electoral de Lambayeque.


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