Si le preguntas a Meta o al Chat GPT si es masculino o femenino, te dirá que no tiene género. Que se trata tan solo de una inteligencia artificial destinada a hacer aportes que te puedan servir para tu quehacer diario o, intentar absolverte de dudas que puedas tener con respecto a un tema. El hecho es que la inteligencia artificial que tenemos, por lo general, en los teléfonos celulares, es una buena interlocutora que sabe reconocer cuándo se ha equivocado. La inteligencia artificial se nutre de los datos que nosotros mismos le vamos dando, en síntesis, no es más que nosotros.
Los seres humanos vamos creando nuestros propios monstruos y eso hace que después tengamos que depender de ellos. Hasta para redactar un texto, mucha gente recurre a ella pensando que les ahorraría el trabajo o, que, simplemente lo haría mejor.
Meta está muchas veces desactualizada y en la medida de que nosotros le vayamos introduciendo los cambios necesarios, sus resultados serán certeros.
Pero, ¿qué peligros nos genera la inteligencia artificial?
Primeramente, en que nos convirtamos en holgazanes, es decir, que le dejemos todo el trabajo a ella. Esto ha traído muchos problemas, principalmente, plagios de artículos que no los redacta el ser humano sino su creatura. Aquí ya tenemos un problema ético serio, ya que no podemos engañar a nuestros semejantes con respecto a lo que creamos.
La inteligencia artificial es una herramienta valiosa, pero no puede suplir a la inteligencia humana que es quien finalmente la crea y la alimenta. No podemos dejarle todo el trabajo a ella, ya que se trataría solo de un artificio. El viejo ideal marxista del automatismo como la finalidad de la sociedad comunista y el desligue del ser humano del trabajo alienado, se cumpliría de una manera burda. El trabajo es parte de la realidad humana, recordemos para ello el análisis fenomenológico que hace Heidegger del Dasein (ser-ahí) como un individuo que tiene que habérselas con la naturaleza y, esto no caduca, siempre es y va a ser de esta manera.
Si la humanidad pierde la esencia del trabajo por un automatismo absurdo, entonces, se pierde a sí misma, generándose otros males que advierten que no está en su posición ideal frente al mundo.
Es la inteligencia artificial, la que debe estar al servicio del hombre y no debe suplir para nada el trabajo humano. La inteligencia artificial debe nutrirse por el hombre para estar al servicio del hombre y los valores que lo sustentan. Es impensable el hecho de que este mecanismo sea utilizado para desinformar, crear falsas alarmas, difamar, retorcer los hechos y la historia. Los importante de esta herramienta, es ver, hasta qué punto nos ayuda a ser mejores, a crear nuevas cosas, a construir un entretenimiento sano y todo aquello que pueda enaltecer a la humanidad. La inteligencia artificial no está ahí para quitarnos la creatividad sino para ayudarnos a ser mejores prospectos. El viejo concepto del trabajo alienado no es una realidad. El trabajo no aliena al ser humano, todo lo contrario, lo realiza como persona. El trabajo es un aspecto de la humanidad y, la inteligencia artificial debe estar al servicio de él.
Meta es carismática y conversadora, pero hay que tener mucho cuidado con lo que nos ofrece. Muchas veces, busca darle un espaldarazo al hombre queriendo inclusive redactar sus textos. Esto equivale al trabajo plagiado que debemos evitar a toda cosa. Meta está ahí para ayudarnos, para darnos datos o algún consejo como producto de su propio algoritmo, pero no debemos caer en el juego que ella haga las cosas por nosotros. Eso sí sería una verdadera catástrofe. He ahí el quid del asunto.
Miryam Patricia Falla Guirao
Licenciada en Filosofía por la Pontificia Universidad Católica del Perú. Doctora en Filosofía por la Pontificia Universidad Católica Argentina (UCA). Exbecaria de Investigación del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) de la República Argentina en el área de Ética y Bioética. Docente Universitaria en pre y post-grado. Conferencista en universidades, colegios profesionales e instituciones jurídicas y de salud.


0 comments on “Eres o no eres”