Por Cecilia Palacios C.
La confirmación que siempre se puede estar peor ha devenido en la elección de un octogenario radical de izquierda que aboga por relaciones sexuales tempranas por “su conveniencia de un mejor desarrollo personal” un pensamiento que en sociedades subdesarrolladas no es otra cosa que la justificación velada de las violaciones a menores de edad siempre que acaben en posterior matrimonio; es decir, nos libramos del “miserable” con capucha que se reúne con proveedores chinos y otorga trabajos a jóvenes profesionales tras sus visitas por Palacio y lo hemos reemplazado por alguien peor y más peligroso, pues ahora sabemos que su elección ha sido comandada desde la clandestinidad por el prófugo Vladimir Cerrón con el concurso de Acuña, Luna y gran parte de Acción Popular.
Entre la avalancha de acusaciones mutuas, principalmente entre los partidos de derecha, no sólo representados en el Congreso sino con candidatos presidenciales en la contienda electoral aflora una realidad inobjetable y es la devolución del Poder Ejecutivo a Perú Libre, a la izquierda castillista y a la izquierda caviar, una devolución en bandeja de plata y con lazo rojo incluido. Los jugadores que a 7 semanas de las elecciones apostaron por una nueva ruleta presidencial para librarse del “pirañita corrupto” no han sido capaces de explicar con claridad cómo y por qué terminamos con un izquierdista en Palacio de Gobierno. Algunas pinceladas para desarmar la falta de pericia política de los censores es que no sumaron ni restaron votos, tampoco coordinaron consensos, confiaron en la buena voluntad de los gremlins del Congreso cuya peligrosidad estaba repotenciada en pleno periodo electoral; previo a la elección, Podemos, Perú Libre y Somos Perú ya se habían ido para el bando contrario a la candidatura de María del Carmen Alva; además, era previsible imaginar escisiones dentro de Acción Popular que la postulaba sin descontar que el mercantilista Acuña iba a aliarse hasta con el diablo con tal de mantener sus cuotas ministeriales, incluso se sabía que hasta en la bancada de 5 de Honor y Democracia, existían 2 votos para el señor Balcázar. Lo cierto es que ya con el hecho consumado es casi irrelevante si 2 o 4 de Fuerza Popular votaron por Balcázar, 12 , 9 o más de APP lo apoyaron, si 6, 4 0 2 de Acción Popular y 2 o 4 No Agrupados se sumaron; lo real es que a seis semanas de las elecciones no sólo debemos preocuparnos del presidente encargado que triplica los cuestionamientos del anterior pero, principalmente, de la situación vulnerable en que hemos puesto al país a merced de una izquierda totalitaria, succionadora y poco confiable; por qué antes de la ruleta presidencial para rifar la presidencia sus impulsores no lo previeron es y será una pregunta sin respuesta de la cual nadie se hace cargo.
Lo desesperanzador es que en nombre de no casarse con la corrupción y en “rechazo al pacto mafioso que gobierna el Congreso” hoy tenemos en Palacio a un espécimen peor que los anteriores. Con fechas fijadas para inicio de juicio oral, José María Balcázar arrastra acusaciones por apropiarse de recursos del Colegio de Abogados de Lambayeque mientras ejercía el Decanato; de su paso como juez supremo se evidencia su destitución definitiva por el Consejo Nacional de la Magistratura por haber atentado contra la “cosa juzgada” al anular sendas sentencias del Poder Judicial siendo acusado de prevaricato; en el camino de examinar su historial de menor a mayor, Balcázar plagió la tesis completa de su propio hijo convirtiéndola en texto a fin de sumar créditos para su examen de juez; ha sido defensor de legal de un violador de menores que posteriormente fue condenado a cadena perpetua, así como de un desviado condenado por tocamientos indebidos a una menor. Una joya obsequiada por quiénes irresponsablemente propiciaron un escenario sin tener controlado lo que venía después y que no vieron que ad portas de elecciones todos son culpables hasta que demuestren lo contrario; es decir, existían sobrados motivos para dejar la inocencia y desconfiar de todos.
El control de daños aún no es visible pero impactará en la derecha, hasta hace dos semanas Rafael López Aliaga tenía su pase asegurado a la primera vuelta, hoy no estoy segura de qué retadores y con qué fuerza aparecerán desde el anonimato. En las últimas horas se ha conocido que el conocido economista Hernando de Soto juramentará como Presidente del Consejo de Ministros; pese a su prestigio, no inspira confianza la presencia de un político intermitente y ególatra quien no es de derecha ni de izquierda, un político que durante su trayectoria ha demostrado que el único partido que le vale es el del oportunismo.
Cecilia Palacios C.
Cecilia Palacios es Bachiller en Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Lima, trabajó en prensa televisiva privada durante la época del terrorismo, posteriormente se dedicó a actividades privadas.


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