Cecilia Palacios Columnas

El imitador y el comunicador

Los peruanos hemos ingresado a la última etapa del proceso electoral en el que decidiremos quiénes estarán a cargo de la conducción del país los próximos 5 años; a raíz de lo sucedido en los dos últimos procesos electorales las mediciones estadísticas de encuestadoras tradicionales han perdido credibilidad por su incapacidad de entregar una foto final cercana que refleje los resultados electorales oficiales, y es que pareciera existir una corriente subterránea que va en paralelo a la sociedad caracterizada por un  estado de ánimo creciente de desgano y una búsqueda incesante de un líder anti sistema que represente esa sensación de exclusión que la hace receptiva a discursos extremos de derecha o de izquierda.

Las mediciones han arrojado por semanas consecutivas dos candidaturas de derecha en la punta con estrechos porcentajes de diferencia, candidaturas distraídas en retacearse votos mutuamente mientras en simultáneo corrientes de derecha alterna, centro izquierda e izquierda avanzaban lentamente acercándose peligrosamente a los punteros;  por fuera de la foto corrían libremente dos outsiders que en la última semana se han hecho visibles con mayor nitidez por su tendencia al alza y amenazan con sacar de primera vuelta a Keiko Fujimori y Rafael López Aliaga y posicionarse como protagonistas de una segunda vuelta, una posibilidad que no es descabellada y podría enfrentar a un imitador y un comunicador.

El primer candidato que podría disputar la segunda vuelta podría ser el cómico Carlos Alvarez que postula en un vientre de alquiler llamado País para Todos; últimas encuestas lo ubican en un empate técnico con Rafael López Aliaga, el análisis indica que Alvarez ha crecido a costa del ex alcalde limeño pues ambos manejan discursos extremos como la pena de muerte, el retiro de la Corte Idh, la bukelización de los penales, entre otros. Conocido y apreciado a nivel popular, Alvarez postula en un partido cascarón con el cual ha protagonizado abiertos enfrentamientos a lo largo de la campaña; al no tener control del partido y poco conocimiento de su contenido, carga en su plancha, por ejemplo, a María Cristina Chambizea, una funcionaria pública cercana al ex ministro castillista Oscar Zea que propone “una segunda reforma agraria” y retuitea cada post por la libertad y el indulto  de Pedro Castillo y Lilia Paredes, en la práctica una admiradora de la Asamblea Constituyente, de la “refundación de la república” y otras perlas cerronistas. Consultado sobre cómo gobernará rodeado de personajes con este discurso extremo, el candidato ha respondido que “quien mande será él”; pero los peruanos ya sabemos que un gobierno integrado por miembros con pensamiento heterogéneo está destinado al fracaso por la dificultad de homogeneizar políticas, más temprano que tarde el descontento interno y las traiciones terminarán haciéndolo implosionar.

El otro outsider es Ricardo Belmont Cassinelli, un octogenario millonario excéntrico que tuvo participación política en la década del 80 y parte del 90 con su partido Obras, fue Alcalde de Lima dos veces y no fue eficiente; ésta es su tercera postulación a la presidencia, más que situarlo en el espectro político como de derecha o de izquierda habría que calificarlo como un oportunista. Belmont es un hábil comunicador que maneja hoy un discurso político anti sistema que incluye un estilo de vida basado, según su “decálogo”, en el deporte, la disciplina, la fuerza, la perseverancia, la moral y la integridad; su crecimiento ha sido subterráneo, sólo visible en la última etapa y se dirige a sus seguidores como “mis espartanos“ en alusión a los guerreros griegos de Esparta; así en su decálogo “razones de por qué votar por Belmont” se atribuye diversas virtudes como coraje, integridad, liderazgo, disciplina y moral. Sin embargo, del dicho al hecho hay mucho trecho, una cosa es que engañe bien por su dotes comunicacionales y otra es lo ha mostrado con su conducta personal y empresarial a través de los años cargada de  expresiones xenófobas, homofóbicas y contrarias a la ciencia; además, carga en su haber una estafa millonaria a 110 mil personas a las que engatusó con el cuento del “accionariado difundido” de su canal RBC. A ello se suma la dudosa calidad personal, moral y de credenciales democráticas de los militantes de su partido cercanos al pensamiento Antauro y a reservistas etnocaceristas; un botón de muestra es que como primer vicepresidente lleva a Daniel Barragán Coloma, personaje cercano a Antauro Humala y ex ministro de Defensa de Pedro Castillo en 2022 y como segunda vicepresidenta lleva a Irene Hancco Hancco, una contrabandista sentenciada en Juliaca  a 3 años 6 meses de prisión suspendida.

Este domingo 12 conoceremos cómo correrán las cifras de la carrera electoral, en la disputa por el pase a segunda vuelta corren también López Chau, Nieto Montesinos y Roberto Sánchez; con los bajos porcentajes que registran los candidatos nadie tiene asegurado su pase a segunda vuelta, en 2021 ya fuimos testigos del crecimiento de 10 puntos en la última semana de un candidato anti sistema y nos condenamos a un quinquenio de degradación institucional, bajo crecimiento y mayor confrontación. Si la mayoría del país escoge entre outsiders y decide insistir en lo mismo pondrá en grave riesgo la viabilidad del país y será la confirmación que nos hemos convertido en una nación fallida.

Cecilia Palacios C.
Cecilia Palacios es Bachiller en Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Lima, trabajó en prensa televisiva privada durante la época del terrorismo, posteriormente se dedicó a actividades privadas.

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